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27/5/08

No es xenofobia, es negrofobia. No es xenofobia, es judeofobia. Luego es ¿fobia a los pobres instruidos?

“Negrofobia en Sudáfrica.

Un columnista negro escribió esta semana que era un error atribuir la brutal violencia desatada contra inmigrantes africanos en Suráfrica a la xenofobia. El problema es de "negrofobia, el odio a los negros", escribió Andile Mngxitama en City Press, un periódico cuyos lectores son casi todos negros.

Pero no el odio de los blancos a los negros, sino del odio a los negros por los negros; específicamente, el de los negros surafricanos hacia los negros que no son surafricanos. (…)

¿A qué se debe esta perversa negrofobia en un país donde, por lógica histórica, deberían de ser los blancos el objetivo de la ira negra? Porque la verdad es que nunca se han visto incidentes raciales de manera sistemática contra los blancos en Suráfrica. (…)

Entonces, ¿por qué la negrofobia? Obedece fundamentalmente a factores económicos básicos. Muy básicos. (…)

En Suráfrica, el 40% es la cifra real de desempleo, casi toda correspondiente a la población negra. El número de inmigrantes africanos que viven actualmente en Suráfrica supera los cinco millones. Van a Suráfrica por el mismo motivo que vienen a Europa, o que los mexicanos, salvadoreños y nicaragüenses emigran a Estados Unidos. (…)

El dilema de los inmigrantes, especialmente la mayoría que procede de Zimbabue -cuya economía ha sido destrozada por el régimen de Robert Mugabe- consiste en que a las posibilidades de trabajo, de buscarse la vida mejor que en el desierto en el que se ha convertido su país, se suma un clima generalizado de peligro. Suráfrica tiene los índices de homicidio más altos del mundo para un país que no está en guerra. Con o sin inmigración, existe una durísima cultura de violencia. (…)

El apartheid fue un sistema que de manera muy bien pensada concedió a los negros una educación muy inferior, precisamente para que no pudieran competir con los blancos por los mejores trabajos. En Zimbabue, hasta que Mugabe entró en una especie de enloquecida decadencia más o menos al mismo tiempo (1994) que Mandela llegó al poder en Suráfrica, el nivel de educación para la mayoría era netamente superior. En Nigeria lo sigue siendo. Con lo cual, si un empresario surafricano debe elegir entre emplear a un surafricano pobre y negro o un zimbabuense pobre y negro, lo más probable es que opte por el zimbabuense, que además -como todos los nuevos inmigrantes en todos los lados- seguramente se entregará a su trabajo más que el nativo. Porque no tiene nada más.

Con lo cual la negrofobia, en los sectores más resentidos de la población negra surafricana, ha ido in crescendo.” (JOHN CARLIN: Negrofobia en Sudáfrica. El País, ed. Galicia, Internacional, 25/05/2008, p. 3)

Negros pobres y contra negros pobres e inmigrantes

“A la caza del 'shangaan'. La jauría se ha desatado en Sudáfrica. 43.000 inmigrantes son objetivo del terror.

"¿Ves a ese hombre ahí? Es un shangaan, es de Mozambique; mira el miedo que lleva en el cuerpo". Lo dice Sidney, un surafricano sentado en la puerta de su chabola en el gueto de Ramaphosa, a 20 kilómetros de Johanesburgo. Señala a un hombre de unos 70 años, encorvado, vencido. (…)

A Sidney lo despertaron hace ocho días, en la noche del pasado sábado, para ir a cazar shangaans, mozambiqueños. "No quise ir, son nuestros hermanos al fin y al cabo", afirma. Pero explica cómo los cazan. Un grupo de hombres armados irrumpe en una chabola y pregunta a los residentes cómo se dicen en zulú palabras muy precisas, como codo o meñique. No saber la respuesta significa que uno es un amakwerekwere, que farfulla, que habla diferente. Esto supone el apaleamiento, la muerte o la búsqueda desesperada de protección en las comisarías de policía. (…)

La tonalidad de la piel todavía importa en Suráfrica, donde se cree que el resto de africanos son más oscuros de piel. (…)

El conductor del autobús que llevará a Patrick a Zimbabue trata de animarlo: "Tiene miedo, ¿no lo ves?, ¿no ves lo encogido que anda? ¡Tiene tanto miedo que le da lo mismo que Mugabe le torture a su vuelta!". Patrick sonríe, le da vergüenza tener miedo. (…)

"Allí no hay trabajo y nos pegan. Aquí nos pegan, pero hay trabajo", afirma Praise Chikwinya en el sótano de la iglesia metodista del centro de Johanesburgo, convertida en refugio para miles de zimbabuenses en los últimos años. (…)

"Se quejan de que les quitamos los puestos de trabajo, pero nosotros no tenemos trabajo, montamos nuestros negocios, desde talleres de coches hasta puestos de fruta y caramelos en la calle. Nos han atacado por envidia, porque nos ganamos la vida", asegura Jean, de 41 años. Es el propietario de un taller mecánico. "Tendré que rehacerlo de cero, no puedo volver al que tengo, saben dónde estoy". Si los surafricanos culpan a los inmigrantes de entrar ilegalmente, de robarles los puestos de trabajo y las mujeres y de ser criminales, los inmigrantes tampoco se quedan cortos en generalizar: "Son vagos, no quieren trabajar, no quieren estudiar, sólo saben quejarse y meterse en peleas", opina Jean de los surafricanos. (…)

el surafricano Sidney no ve qué ha resuelto la inflamación de los guetos. "No creo que se pueda decir que somos racistas o xenófobos", explica. "Creo que lo sucedido tenía más relación con el crimen, que es muy elevado en la zona. Pero tampoco creo que esto vaya a solucionar el crimen ni nuestros problemas de vivienda o de trabajo. No sé qué habrá solucionado esto". (El País, ed. Galicia, Internacional, 25/05/2008, p. 2)