"¿Puede haber poesía después de Auschwitz?"(Adorno).............. "¡Es un deber vivir después de Auschwitz!"(Imre Kertéz).............
26/10/15
Francisco Franco hizo caja aceptando regalos o haciéndose con donativos que debían servir para la reconstrucción del país
En esta entrevista con ELPLURAL.COM Ángel Viñas responsabiliza de esa presencia franquista “a políticos un tanto bocazas” poniendo como ejemplo a Esperanza Aguirre y dice que “en los archivos hay adormecidas serpientes venenosas que pueden despertarse si se indaga mucho en ellos”.
P. ¿Tuvieron las ejecuciones y desapariciones forzadas de millares de españoles un motivo económico?
R. Fueron una consecuencia, no arbitraria, de la aplicación de una política de represión multimodal que perseguía destruir en la mayor medida posible a los vencidos. Naturalmente en ella se dieron motivos muy diversos: ideológicos, políticos, económicos, de envidias y hasta de querellas personales.
P. En este sentido, ¿qué papel jugaron los tribunales que incautaban los bienes de detenidos, fusilados y vencidos en general en el enriquecimiento de diferentes sectores afines a Franco y al propio Franco?
R. Su función era, sobre el papel, el previsto en la Ley de Responsabilidades Políticas de febrero de 1939, promulgada por Franco en el período en que ya oteaba la victoria definitiva. Hay que ponerlo en conexión con el Dictamen sobre la ilegitimidad de poderes actuantes el 18 de julio de 1936, biblia del canon franquista desde entonces hasta nuestros días.
Basándose en que los republicanos habían cometido un delito de “sublevación” lo que se quiso fue extraer las consecuencias no solo penales sino también económicas contra los acusados. Fue, pues, una manera de expoliar a los vencidos de sus bienes y fortunas. Otra forma de represión y, económicamente, la más significativa.
P. Estos tribunales y las incautaciones que llevaban a cabo ¿se podrían considerar un comienzo de la corrupción vigente durante el franquismo?
R. Que los tribunales juzgaron arbitrariamente está fuera de toda duda. Hay varios estudios sobre la jurisdicción de responsabilidades políticas que así lo demuestran. El problema de la corrupción en el franquismo (desbordante, prevalente, manifestada de múltiples maneras) es que con harta frecuencia resulta difícil hallar pruebas directas.
Existen, sin embargo, numerosos testimonios, tanto españoles como extranjeros, que se refieren a ella, en la época y después.
Fue un aspecto querido: dado que se había ganado militar y políticamente, había que extraer hasta la última gota los frutos de la victoria. Lo hizo Franco directamente (como he demostrado en mi libro) y también próximos a él (como demostraré en el próximo).
P. ¿De qué modo esa corrupción ha llegado hasta la actualidad? ¿Piensa que sigue vigente el franquismo en la sociedad actual?
R. La corrupción es endémica. Lo que ocurre es que sus manifestaciones cambian con el tiempo. El primitivismo de una época en la que no había separación de poderes, los tribunales no eran libres, las libertades políticas brillaban por su ausencia y la censura era de guerra, no es ni remotamente parecida a la que actualmente se practica. Por lo demás, la corrupción también existe en otras sociedades occidentales.
Los estudios de Transparencia Internacional así lo demuestran. Lo que no existe en otras es la falta de voluntad política e institucional española de reducirla a su mínima expresión. La sombra del franquismo es alargada. Cuarenta años no son nada a la hora de modificar profundamente comportamientos sociales muy arraigados.
P. ¿Es la derecha española moderna, una derecha aun franquista?
R. La derecha española es pluriforme, si bien hoy por hoy encajonada bajo el caparazón del PP en el cual conviven sensibilidades diferentes con respecto al pasado. Una de las causas es, precisamente, el carácter integrador del PP aunque hay también una ultraderecha que sigue proclamándose orgullosamente franquista sin el menor pudor. Incluso critica al PP.
P. ¿Por qué tiene esta derecha tanto miedo a temas como el de la memoria histórica?
Se han escrito varias tesis doctorales, en España y fuera de ella, al respecto. Yo suelo hablar del “miedo al pasado”. En los archivos hay adormecidas serpientes venenosas que pueden despertarse si se indaga mucho en ellos. Es, sin embargo, una batalla perdida si no se destruye documentación, como ya se hizo con especial fruición en los años de la transición.
Aparte de ello, yo no niego que lo que cabe denominar el canon franquista, interpretativo del sentir de la derecha más berroqueña, siga calando en un sector amplio de la sociedad española, impulsado -todo hay que decirlo- por políticos un tanto bocazas. Un ejemplo sería la venerada Doña Esperanza Aguirre.
P. ¿No será también porque existe el temor a que una investigación como la suya destape el origen económico de empresas o particulares?
R. Tal vez exista documentación -de hecho varias empresas hoy poderosas despegaron en los años más oscuros del franquismo- pero probarlo adecuadamente es más difícil. A mí me ha hecho mucha gracia encontrarme en documentos ingleses referencias al origen de la fortuna de don Demetrio Carceller, que en contra de lo que habitualmente se cree no habría tenido mucho que ver con la política de regulación de las exportaciones de wolframio.
P. Como experto, ¿qué lecturas aconseja?
R. Ahora en octubre, la revista Hispania Nova publicará en la red un número extraordinario en el que José Luis Ledesma, Francisco Moreno Gómez y Juan José del Águila publican sendos artículos sobre la represión franquista en la guerra, en la posguerra y hasta en el franquismo tardío. Son artículos que dan a conocer al público interesado su alcance y modalidades.
Recomiendo su consulta vivamente. Los lectores podrán acceder a ella fácilmente en la web de la Universidad Carlos III."
11/9/14
Campos de concentración en Andalucía o el trabajo esclavo como pilar del franquismo
8/1/14
Von Galen, desde el pulpito de la catedral, ha denunciado el asesinato de miles de disminuidos psíquicos y físicos. Es imposible que la jerarquía católica en España no lo sepa. Ningún obispo español protesta en el pulpito contra la eugenesia alemana
27/9/13
A mí enviénme un niño del Vallès con los ojos azules
11/11/10
La expulsión de los gitanos de Triana
"Entonces creían que para integrarlos lo mejor era la diáspora pero fue al revés, en minoría se cierran aún más y se activa el racismo; luego con el tiempo crearon ese monstruo que son las 3.000 Viviendas donde mezclaron a gitanos, quinquis y gachós, gente que nunca había vivido en pisos y, mucho menos, con ascensor. Recuerdo pasear por el barrio sevillano con Raimundo Amador y descubrir a un burro asomado a una ventana del segundo piso". (El País, 08/11/2010, última)
9/1/09
El "robo de niños" es un crimen contra la humanidad
El juez mantiene que la tipificación jurídica que corresponde a esos hechos es la de detención ilegal con desaparición forzada de personas en el contexto de crímenes contra la humanidad. (...)
Respecto a los niños perdidos del franquismo, el juez recuerda que el pasado 6 de noviembre Ricard Vinyes aportó una documentación consistente en identidades de niños desaparecidos y en transcripciones de conversaciones que avalan la necesidad de una investigación exhaustiva. (...)En el auto dictado el pasado 18 de noviembre, el juez recordaba que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en su declaración de condena de la dictadura franquista de fecha 17 de marzo de 2006 señalaba que "los niños perdidos son también parte de las víctimas del franquismo: se trata de hijos de presos cuyos apellidos fueron modificados para permitir su adopción por familias adictas al régimen. Varios miles de hijos de obreros fueron también enviados a instituciones del Estado, porque el régimen consideraba su familia republicana como 'inadecuada' para su formación".
"Niños refugiados", señalaba la resolución, "fueron también secuestrados en Francia por el servicio exterior de repatriación del régimen y situados posteriormente en instituciones franquistas del Estado. El régimen franquista invocaba la "protección de menores" pero la idea que aplicaba de esta protección no se distinguía de un régimen punitivo. Los niños debían expiar activamente "los pecados de su padre" y se les repetía que ellos también eran irrecuperables. Frecuentemente eran separados de las demás categorías de niños internados en las Instituciones del Estado y sometidos a malos tratos físicos y psicológicos".
Las cifras de niños y niñas, hijos de presas, tutelados por el Estado, según la memoria que el Patronato Central de Nuestra Señora de la Merced para la Redención de Penas elevó al Caudillo de España en 1944, ascendía a 12.042, la mayoría de los cuales, en especial los niños (7.538) estaban en centros religiosos, cifra que en la década 1944-1954, pasó a ser de 30.960 niños cuyo ingreso en centros religiosos y seminarios fue gestionado por el Patronato de San Pablo, dependiente del Ministerio de Justicia, decía el auto. La mayoría de esos niños eran huérfanos de guerra con padres muertos, presos, exiliados, clandestinos o desaparecidos, o al menos eso se desprende de las listas de muchachos elaborados por el patronato de la Merced para ingresarlos en centros públicos o religiosos. Las listas oficiales señalaban la situación del padre como fusilado o desaparecido." (El País, ed. Galicia, España, 08/01/2009, p. 11)
8/10/08
El franquismo en cifras. Faltan las de la cuenta bancaria que Juan March abrió a nombre de Franco, en Zuiza
A todos ellos, para imaginar las dimensiones de la tragedia, hay que sumar unas 400.000 personas que murieron en combate, y por tanto no pueden ser considerados represaliados." (El País, ed. Galicia, España, 04/10/2008, p. 10)
"Transcribo unos párrafos del bando de guerra del general Queipo de Llano: "Serán pasados por las armas los directivos de los partidos del Frente Popular y si no fueren encontrados un número proporcional de afiliados". (JOSÉ ANTONIO MARTÍN PALLÍN: No se puede enterrar el olvido. El País, ed. Galicia, Opinión, 08/10/2008, p. 23/4)
4/10/08
Un perseguido en la "longa noite de pedra" del franquismo
"En la fotografía aparece, ante un grupo de plañideras (mujeres pagadas para llorar en un velatorio), Francisco, 37 años, uno de los hijos que sobrevivieron a la Guerra Civil, mirando a su padre muerto. "Por favor no lo pongáis en el reportaje, podrían catalogarlo como antifranquista: dos hijos asesinados y otro muerto en combate, Francisco estuvo perseguido, en la cárcel, y se le sigue buscando", rogó en sus notas, escritas a escondidas de la Guardia Civil, el fotógrafo W. Eugene Smith al enviar a la revista estadounidense Life el extenso y sonado reportaje gráfico que, bajo el título de Spanish village (pueblo español), desvelaría a la sociedad occidental las miserias y represiones de la dictadura de Franco en 1950, casi 15 años después de la Guerra Civil." (Foto de W. Eugene Smith, sin título, en Deleitosa, Cáceres, 1950)
15/7/08
La crueldad de los jóvenes alargó la duración del franquismo, su lógica criminal
“3.588 personas, más de la mitad (53,3%) sin juicio de ningún tipo, fueron asesinadas en Galicia entre el 18 de julio de 1936 y el 1 de abril de 1939 a manos de los sublevados fascistas. Éstos son los primeros datos extraídos del proyecto “As vítimas, os nomes, as voces e os lugares”, que las tres universidades y
"Es importante explicar la lógica de los primeros momentos del golpe", afirmó Fernández Prieto, "porque ahí se fundó el régimen lo que sucedió". Y esa lógica muestra que, entre agosto y diciembre de 1936 ocurrieron la mayor parte de las muertes registradas. "Hay un pequeño repunte en noviembre de 1937, con la caída del frente de Asturias", señaló Prieto. Vigo (347 asesinados), Ferrol (262) y A Coruña (258), Ourense (71), Pontevedra (68) y Tui (58) fueron las localidades que más sufrieron el ensañamiento de los sublevados. (…)
"Los rebeldes eliminaron, sobre todo, a los más poderosos, políticos republicanos o líderes obreros, y a los más pobres", expuso Fernández Prieto, que recordó que la represión se cebó en los altos mandos del ejército en la etapa republicana… se refirió a la juventud de "quienes llevaron adelante la represión. Esa es una de las razones de la larga duración del franquismo".
Pero As vítimas, os nomes... no contabiliza únicamente los muertos. 7.403 personas (274 mujeres y 7.129 hombres) fueron procesados por los golpistas durante los tres años de Guerra Civil. "La represión constituyó la forma de terror para imponer el golpe", indicó el investigador principal. (…)
Todas las cifras, los números, los nombres, las entrevistas, se pondrán a disposición pública, en una base de datos de la represión, en cuanto se finalice el trabajo de campo. La conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, apuntó que el plazo depende de la habilitación de herramientas técnicas. "As vítimas, os nomes... se ha convertido en un modelo para las investigaciones fuera del país", opinó Bugallo, para quien los números "contradicen el tópico de que el pueblo se rindiera frente al alzamiento y demuestran que el país quedó descabezado. La represión cayó sobre los menores de 45 años". (El País, ed. Galicia, Galicia, 12/07/2008, p. 6)
14/7/08
La memoria histórica del franquismo sigue en el recuerdo
“Desaparecido en España no puede tener el mismo significado que en Argentina, porque en la dictadura argentina nunca hubo ejecuciones oficiales, todas eran clandestinas, y los cadáveres fueron enterrados en cementerios sin ningún tipo de identificación, quemados en fosas colectivas o arrojados al mar.
En España, sin embargo, la mayoría de las 100.000 personas que se llevó a la tumba la violencia militar y fascista durante la guerra y de las 50.000 que fueron ejecutadas en los 10 años que siguieron al final oficial de la guerra, durante la paz incivil de Franco, están identificadas, tienen nombres y apellidos y, aunque con muchas anomalías y falseamientos sobre las causas de la muerte, constan en los registros civiles de cientos de localidades que han sido rastreados por los historiadores.
De lo que se trata ahora es de conocer las circunstancias de la muerte y el paradero de otras miles de personas a las que nunca se registró, abandonadas por sus asesinos en las cunetas de las carreteras, en las tapias de los cementerios, en los ríos, en pozos y minas, o enterradas en fosas comunes. El número de víctimas sin registrar, desaparecidos, puede llegar, como mucho, a 30.000 en toda España, paseados casi todos en los primeros meses de la guerra, en el verano y otoño de 1936, o en las semanas que seguían a la ocupación de las diferentes ciudades por las tropas franquistas, desde Málaga a Madrid, pasando por Barcelona o Valencia. Asesinados sin procedimientos judiciales ni garantías previas hubo también miles en la zona republicana y aunque a casi todos ellos se les registró y rehabilitó después de la guerra, las excepciones a esa regla merecen también ser conocidas. (…)
Más de 30 años después del final de la dictadura de Franco, el Estado democrático, sus principales responsables e instituciones, no quiere gestionar ese pasado de violencia y muerte, ni está interesado en tomar decisiones sobre políticas públicas de memoria y educación. Al parecer, hay historias que vale la pena conmemorar desde el presente, convertirlas en mitos nacionales, como la llamada Guerra de
17/6/08
Torturas franquistas
“El orgullo de haber sobrevivido. Un homenaje reúne en Madrid por primera vez a 500 presos del franquismo.
Hace 69 años, Concha Carretero esperaba desnuda, en la tapia de un cementerio, de espaldas a una columna de hombres armados, una descarga y el tiro de gracia. "¿Ves esos bultos? Son los cuerpos de tus compañeros. Ahí va el tuyo", recuerda que le dijeron los mismos hombres que la habían desnudado y golpeado al sorprenderla quemando archivos de las Juventudes Socialistas Unificadas. Por alguna razón, no la mataron. "Me llevaron de nuevo a la cárcel de Ventas y me pegaron una paliza que me dejo 24 horas inconsciente. Cuando me desperté, las compañeras me dijeron que esa misma madrugada se habían llevado a las 13 rosas, mis amigas, para fusilarlas".
Carretero se recupera de la emoción. Tiene 90 años y es un día feliz, importante, para ella. (…)
Los recuerdos eran duros, pero el ambiente, festivo. "Me emociona que al cabo de 70 años alguien se acuerde todavía de lo que pasamos. Esta comida es una de las mayores satisfacciones de mi vida", explica Felicidad García, de 82 años. Casi toda su familia estuvo en la cárcel. Ella no olvidará nunca el día que la detuvo el jefe de Falange de Béjar (Salamanca) junto a su padre y a sus dos hermanos. "Nos hicieron mirar mientras torturaban a mi padre y a mi hermano. Fue espantoso. El daño lo llevo aquí", dice golpeándose el corazón.” (El País, ed. Galicia, España, 15/06/2008, p. 24)
11/6/08
Las torturas de las monjas católicas
“Encarceladas en el franquismo bajo el "azote de la fe".Una historiadora investiga la vida en las cárceles gestionadas por monjas.
Con las monjas gobernando las cárceles, las autoridades franquistas cumplían dos objetivos: por un lado, efectuar una labor adoctrinadora y, por otro, darle utilidad a estos recintos en un tiempo en el que el número de cárceles se quedaba pequeño y donde la mano de obra era gratuita. Las monjas, por su parte, utilizaban a la población reclusa, que en el caso de Saturrarán, pasó de 700 a 1.700 residentes, para trabajar sus huertos y plantaciones. A cambio, las alimentaban con "pan duro y legumbres con gusanos".
13/5/08
Los "topos", los "escapados", del franquismo
“El maquis en casa. Un anarquista de Os Ancares sobrevivió aislado durante 40 años.
"Aquí tengo dos balas", dice Segundo, de 89 años, señalando el omóplato izquierdo con una sonrisa. "Me las metieron en el Segre. Luego me dieron 18 duros sin derecho a nada más". Segundo, de 89 años, es el único vecino de San Xoán de Viladicente, en As Nogais, que conserva el recuerdo iniciático de Gonzalo Becerra Souto.
Manuel había permanecido en la casa paterna con Gonzalo. Los dos hermanos habilitaron una cueva de dos metros cuadrados, arañando piedra y tierra, en el lateral donde se almacenaba la paja, ahora reconvertido en baño. "Había que entrar de culo para poder salir de cara", resume Ovidio.
"La familia se iba al campo y él quedaba allí con las criaturas, como un amo de casa". (…)
"Estoy orgulloso de no tener que señalar a nadie del pueblo", dice Ovidio, votante de UCD en 1977. Todos sabían que en San Xoán de Viladicente había un escondido, que se aparecía de noche o asustaba a las mujeres que recogían cerezas.

