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2/8/22

El gran complot de la Industria del Control Migratorio... desde hace años se cometen regulares omisiones al socorro en mar, dónde se han inventado una frontera artificial en el paralelo 35:50 para justificar lo que nuestra querida Virgen del Carmen jamás podría aceptar... Ya casi ha pasado un mes desde un número indeterminado de personas que posiblemente se encuentren rozando el medio centenar, murieran aplastadas, apaleadas y abandonadas ante los ojos de nuestra guardia civil a escasos metros de las ambulancias de la Cruz Roja... ¿Cómo es posible que nuestra visión esté tan distorsionada que seamos capaces de admitir y justificar lo inaceptable? Es espantoso escuchar como tertulianos manipulados por esta Industria justifican las muertes y en cierto modo exigen a nuestros cuerpos de seguridad que se comporten con una excepcionalidad que no aceptamos ni siquiera en espacios bélicos... Resulta un poco esquizofrénico pensar que se pide a Rusia que responda por la matanza de civiles en la guerra con Ucrania y no se pide a nadie que responda por la masacre de Melilla de hace un mes... A mi perdónenme pero yo veo más bien crímenes de lesa humanidad

"(...) Pienso en ese Estrecho que se ha convertido en la tumba de cientos de personas, dónde desde hace años se cometen regulares omisiones al socorro en mar, dónde, como explica la productora Entrefronteras, se han inventado una frontera artificial en el paralelo 35:50 para justificar lo que nuestra querida Virgen del Carmen jamás podría aceptar.

A golpe de narrativa de securitización, han ido convenciendo a los habitantes de nuestra península de que cruzar de forma no regular por la frontera justifica la muerte de quien lo intente, y, quienes somos nosotras para quejarnos. Ya casi ha pasado un mes desde un número indeterminado de personas que posiblemente se encuentren rozando el medio centenar, murieran aplastadas, apaleadas y abandonadas ante los ojos de nuestra guardia civil a escasos metros de las ambulancias de la Cruz Roja, en nuestra frontera terrestre con Marruecos.

 Ni un día de luto nacional se declaró por lo que ha sido una masacre contra civiles vulnerables. Algunos diletantes hablan de defensa propia, de que la horda de migrantes sin papeles se dirigió contra la valla armada de palos y cuchillos. A mi perdónenme  pero yo veo más bien crímenes de lesa humanidad, civiles inmigrantes desarmados contra un ejército, es lo que me inspira.

 ¿Cómo es posible que nuestra visión esté tan distorsionada que seamos capaces de admitir y justificar lo inaceptable? Como nos planteamos en porCausa hace ya siete años, con esta narrativa de la securitización sabemos quién pierde pero, ¿quién está ganando?

Frente a todos los posibles complots y teorías conspiratorias que existen relacionados con la migración hay una realidad que está absolutamente probada y contrastada: en los últimos 20 años el gasto público en securitización fronteriza no ha hecho más que aumentar. Bajo su manto se ha ido consolidando una industria compuesta en su gran mayoría por empresas privadas que son adjudicatarias de bienes y servicios dedicados al control migratorio. Vallas, sistemas avanzados de control, patrulleras, camiones, servicios relacionados con los centros de detención, etc. En el año 2020, este diario prestaba la primera gran radiografía de estas empresas ganadoras de todo este sistema. Todas ellas las conocemos o nos suenan porque la mayoría son del IBEX 35. Son las empresas de siempre. El pasado viernes la tendencia al alza en la inversión y el mantenimiento de la hegemonía de las de siempre se confirmaba en la última actualización de esta investigación de porCausa publicada en El Confidencial.

El gasto en securitización y por ende los beneficios de esta Industria del Control Migratorio no hace más que crecer a la par que lo hacen las muertes en los puntos de cruce. También la tolerancia de la audiencia española a la pérdida de vidas. Resulta un poco esquizofrénico pensar que se pide a Rusia que responda por la matanza de civiles en la guerra con Ucrania y no se pide a nadie que responda por la masacre de Melilla de hace un mes. Es espantoso escuchar como tertulianos manipulados por esta Industria justifican las muertes y en cierto modo exigen a nuestros cuerpos de seguridad que se comporten con una excepcionalidad que no aceptamos ni siquiera en espacios bélicos. Es abrumador pensar que si no fuera por el esfuerzo de pequeñas y precarias organizaciones de investigación como porCausa y de medios valientes e independientes como El diario, Público, La Marea o El Confidencial, esta Industria no encontraría ningún límite para seguir creciendo y manipulándonos a sus anchas.

Ya son las 6:00 y creo que la música se oye cada vez menos. Pienso en nuestra virgen del Carmen a la que imagino flotando por encima de nuestros mares y en mi sincretismo le pido que nos ayude a conseguir los fondos para seguir investigando y publicando para evitar la impunidad de esta gran estafa contra la que luchamos, esta Industria del Control migratorio tan oscura, tan rentable y que tan poco nos representa."                 (Lucila Rodríguez-Alarcón, Other News, 20/07/22)

13/12/19

Regresan los campos de concentración. El mundo se llena de espacios de excepción sin las garantías más básicas en los que seres humanos que huyen del horror o la miseria tienen menos derechos que un preso que ha cometido un delito

"Unos días después de la entrada en vigor del acuerdo antimigratorio entre la UE y Turquía, en 2016, decenas de refugiados se agolpaban en las vallas del campo de Moria, en la isla griega de Lesbos, en busca de comida y algo de información del exterior. Las autoridades acababan de decretar que Moria se convertiría en unas instalaciones cerradas y los internos no podrían salir de allí: en protesta, las ONG que ofrecían sus servicios se marcharon y el Ejército asumió parte de sus funciones.

A través de la alambrada, un grupo de sirios mostraban un documento fotocopiado que se les había distribuido. En él se establecía que los allí presentes habían sido “arrestados” por penetrar en el país de forma ilegal y, como tales, tenían derecho a un abogado, a un traductor, a informar a sus familiares y a las autoridades consulares y a ser puestos a disposición de un juez. Es decir, a los derechos garantizados a todo detenido en el ordenamiento jurídico de cualquier país democrático. Pero era una mentira tras otra; en Moria nada de esto se cumplía. Ni se cumple.


Ahmet, un afgano al que, junto a sus hijos de uno, dos y tres años, le obligaron a permanecer durante horas bajo la lluvia el día que llegó, a la espera de que se procesara su entrada en el campo, se preguntaba: “¿Por qué nos tienen encerrados? ¿Somos criminales?”.


No. “Según el derecho internacional, entrar de manera irregular en un país no es un delito, en todo caso es una falta administrativa. Y así debería ser tratado”, expone María Serrano, investigadora de Amnistía Internacional: “Una detención tiene que estar prevista en la ley, debe durar el mínimo tiempo posible y debe estar fiscalizada por un juez. Si una detención sucede de manera automática, sin atender a las responsabilidades concretas del individuo, y no tiene mecanismos de revisión, podemos hablar de detención arbitraria”.


Ahmet y otros como él forman parte de una categoría creciente de personas que, alrededor del mundo, permanecen encerradas por periodos indeterminados sin haber cometido un delito o sin haber sido condenadas por un tribunal, que no están formalmente bajo arresto, pero que se encuentran en lugares muy parecidos a una prisión y que tienen derechos aún más limitados que un reo. Son inmigrantes y refugiados como los casi 400.000 que en 2018 pasaron por los centros de detención de los diferentes servicios de inmigración y aduanas de EE UU, o los, al menos, 200.000 —según las estimaciones más conservadoras de Global Detention Project— que permanecen detenidos en diversas instancias en la Unión Europea. Pero también miembros de minorías étnicas y religiosas, como los entre 1 y 3 millones de uigures recluidos en campos de reeducación en China

 O aquellos a los que nadie quiere: como los más de 70.000 esposas, familiares e hijos de combatientes del Estado Islámico recluidos en campos en el norte de Siria, miles con pasaporte europeo, pero cuyos países prefieren mantenerlos en un limbo legal antes que hacerse cargo de ellos. Sistemas que podrían definirse, sin errar demasiado, como campos de concentración.

 Quizás al lector pueda resultarle exagerado encajar el sistema de los centros de deportación, los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros españoles) y los campos de refugiados cerrados en este concepto. “Es cierto que al escuchar campo de concentración, pensamos en los campos nazis de exterminio, pero antes de que existiera Auschwitz, a lo que se llamaba campo de concentración era a la detención masiva de civiles, donde el objetivo no era acabar con los internos, sino retenerlos. Y yo quiero recuperar ese sentido original, porque muchas de estas cosas que vemos actualmente, sí, podemos llamarlas campos de concentración”, expone la periodista Andrea Pitzer, autora de una monumental historia de los campos de concentración, Una larga noche (La Esfera de los Libros, 2018).

Se puede debatir si los primeros campos de concentración de civiles fueron los utilizados en la guerra civil americana, en las de Cuba o en Sudáfrica contra los Bóer, todos en la segunda mitad del siglo XIX, pero de lo que parece no caber duda es que el nombre en sí es un legado español. La táctica de la “reconcentración”, puesta en práctica por el general Valeriano Weyler, consistía en obligar a los habitantes rurales de Cuba a establecerse en campos rodeados de alambradas en torno a las plazas fuertes para evitar que apoyasen a las guerrillas que luchaban por la independencia de la isla.

Al llegar la I Guerra Mundial su uso se extendió: los inmigrantes de países con los que se estaba en guerra fueron internados en campos sin atender a su peligrosidad o falta de ella. Y “una vez asimilada y normalizada la idea de la concentración, en los años veinte y treinta se empezaron a utilizar para todo”, añade Pitzer: mendigos, gitanos, refugiados...


Con la transformación de la cuestión migratoria en un problema de seguridad, los campos de reclusión de los sin papeles se han extendido por todo el orbe. La justificación que enarbolan los Gobiernos es que se trata de una medida cautelar para hacer efectiva la deportación de estas personas, pero —subraya Serrano— “si se examinan las cifras de retorno, se ve que no cuadra”. Según la Unión Europea, solo el 35 % de los inmigrantes con orden de expulsión son retornados, habitualmente tras largos y costosos procesos y extensos periodos de detención

En la mayoría de los casos no se puede proceder a la repatriación, pues no existen acuerdos con los países de origen. Es, por tanto, una detención inefectiva en ese sentido. Ocurrió del mismo modo durante la II Guerra Mundial en EE UU con el internamiento de inmigrantes japoneses y ciudadanos estadounidense de origen nipón. Pese a que informes de Inteligencia Naval y del FBI lo consideraban innecesario, las autoridades en Washington cedieron a la tentación de la demagogia y encerraron a 120.000 personas: la idea era mostrar a los ciudadanos que hacían algo por su seguridad.

El objeto de estos campos es, en realidad, la disuasión y el miedo. El miedo de los sin papeles que no han sido detenidos a serlo —“Lo que los convierte en mano de obra amedrentada y cautiva”, apunta Blanca Garcés, especialista en migración del centro de investigación Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB)— y la disuasión: los refugiados y los inmigrantes no sois bienvenidos y haremos todo lo posible por que no entréis.


Quizás el caso más sangrante es el de Australia, que dispone de un severísimo sistema de inmigración y rara vez acepta a los refugiados que llegan por aire o mar desde todos los rincones de Asia. A los que detienen sus guardacostas los internan bajo condiciones atroces en campos subcontratados a otros Estados (Nauru o Papúa Nueva Guinea) en remotas islas del Pacífico. Behrouz Boochani, un periodista kurdo que escapó de la represión en Irán, estuvo recluido durante cuatro años en uno de ellos, en la isla de Manus, y su libro No Friend But the Mountains (2018) es una de las escasas fuentes de información sobre este sistema: donde los internos no son llamados por su nombre, sino por un número, las condiciones son insalubres, los maltratos están a la orden del día y los suicidios son frecuentes. Boochani hizo llegar el libro al exterior de manera subrepticia, a través de mensajes de WhatsApp que enviaba a un amigo suyo con un móvil que había logrado esconder, porque la legislación australiana prohíbe no solo sacar fotos de los campos, sino que incluso castiga que se publique sobre ellos.

 “Después de Auschwitz hubo una reflexión sobre adónde nos podían llevar los campos de concentración. Se debatió sobre cómo ayudar a la gente que huye y nos comprometimos a respetar sus derechos. Sin embargo, en los últimos 20 años hemos comenzado a deshacer ese sistema”, lamenta la periodista Pitzer: “Y ahora nos parece que, mientras un campo de concentración no sea tan malo como Auschwitz, resulta aceptable. Pero no, estos lugares crean mucho dolor”.

Es algo que se sabe desde hace un siglo. En 1918, el médico suizo Adolf Lukas Vischer publicó su estudio Die Stacheldrahtkrankheit (La enfermedad de las alambradas), en el que examinaba los daños mentales sufridos por los prisioneros de los campos de concentración en Gran Bretaña, que no eran precisamente los que estaban peor acondicionados. 

La falta de higiene, la escasa alimentación y el hacinamiento, unidos a la pobre atención médica, hacen aparecer o agravan todo tipo de enfermedades pero, además, la falta de privacidad, la separación de las familias, la monotonía, la privación del sexo, la incomprensión sobre por qué se está detenido y la incertidumbre sobre cuánto se prolongará la detención pasan grave factura psicológica: amnesia, estrés postraumático, episodios de pánico... Quien sale de un campo de concentración ya no es la misma persona que entró.
 

“Se trata de espacios de excepción donde la ley no se cumple, ni siquiera los derechos más básicos. Espacios sin las garantías que se encuentran dentro del sistema penal”, afirma Blanca Garcés. Un reo, por muy horrible que sea el crimen por el que haya sido condenado, tiene derecho a asistencia letrada, a buscar remedios legales para mejorar su situación, a tratamientos médicos, a ciertas actividades y entretenimientos, a completar su educación... Un internado en un campo de concentración, no.

La filósofa alemana Hannah Arendt, que pasó por dos lugares de internamiento en Francia antes de huir a EE UU —el Velódromo de Invierno de Paris y el campo de Gurs (inicialmente construido para alojar a los refugiados españoles republicanos)—, describió en Los orígenes del totalitarismo (1951) cómo estos sistemas terminan creando una doble vía legal: una para los ciudadanos nacionales y otra para los que no lo son, desprovistos de todo derecho. 

“El mejor criterio mediante el que decidir si alguien ha sido forzado fuera del límite de la ley —escribió Arendt— es preguntarse si se beneficiaría de la comisión de un crimen”. Mientras estos no ciudadanos, en su vida normal de irregulares o en el campo de concentración, carecen de todo derecho, el hecho criminal los igualará ante la ley —“será tratado como cualquier otro criminal (nacional)”—, dispondrán de abogado y derechos procesales y, “mientras dure el proceso y su sentencia, estarán a salvo de la arbitrariedad policial, contra la que no cabía recurso a letrado ni apelaciones”. 

Esto supone una violación de dos principios básicos del derecho: la igualdad ante la ley y el principio de proporcionalidad. Ya en el siglo XVIII, el jurista italiano Cesare Bonesana, marqués de Beccaria, en su tratado De los delitos y las penas alertaba de que los castigos deben ser proporcionales a la gravedad de la falta cometida y el daño hecho o, de otra forma, los individuos tenderán a cometer siempre el delito de mayor gravedad. Es decir, si a una persona se le amenaza con el mismo castigo —la deportación o la reclusión— por una simple falta administrativa —no tener los papeles en regla— que por un crimen, se le está invitando a la delincuencia.


Resulta descorazonador leer, en la obra de Arendt, los párrafos dedicados a la cuestión de los refugiados y constatar cómo volvemos a repetir los patrones de la década de 1930. Entonces, escribe la filósofa, “todos los debates en torno a los refugiados giraban en torno a una pregunta: ¿cómo deportarlos?”, y la única solución que hallaron fue “el campo de internamiento”. El detalle que diferenciaba la situación de aquella época con la actual es que buena parte de quienes huían a otros países eran personas recién convertidas en “apátridas” después de que sus Gobiernos les despojasen de la nacionalidad, por ejemplo, a los judíos alemanes mediante las leyes raciales de Nurémberg. 

Pero incluso este peldaño está siendo alcanzando: el Gobierno de Birmania ha despojado de su nacionalidad a la minoría rohinyá, y 128.000 rohinyá están recluidos en campos de concentración y guetos —que, en palabras de la ONU, son equiparables a los utilizados por los nazis para recluir a los judíos—, mientras que unos 800.000 han huido a los países vecinos. La India, gobernada por el ultranacionalista Narendra Modi, ha despojado de la nacionalidad a cuatro millones de personas en el Estado de Assam, convirtiéndolas en apátridas, y ahora construye campos de concentración para alojarlas.


No hace falta irse tan lejos. El Reino Unido y Holanda han optado por desentenderse de los combatientes del Estado Islámico y sus familiares —la mayoría radicalizados en su propio territorio— retirándoles la nacionalidad. El caso más famoso es el de Shamima Begum, a la que Londres ha revocado la ciudadanía, pese a que la propia ley británica prohíbe hacerlo si, como en este caso, convierte a la persona en apátrida. 

Y en Estados Unidos “se están gastando millones de dólares para identificar posibles errores en los formularios o pequeñas faltas que permitan retirar la nacionalidad a inmigrantes que la obtuvieron”, apunta Pitzer. La idea es despojar a esta persona de todo rastro jurídico, sin país que pueda responder por él, sin sus derechos: un homo sacer, según la concepción del filósofo italiano Giorgio Agamben, mera vida física que ya no importa a efectos políticos o legales.

Autores como la académica Bridget Anderson (Us & Them? The Dangerous Politics of Immigration Control, Oxford, 2013) alertan de que este tipo de políticas terminan dañando a la democracia y los derechos de los propios ciudadanos. Los Estados buscan modos de adaptar su legislación para encajar estos espacios y políticas de excepción —Guantánamo, que pasó de campo de refugiados a oscuro lugar de detención y tortura, es un caso paradigmático—. En la Grecia del periodo más duro de la crisis económica, mientras los Gobiernos de Pasok y Nueva Democracia aventaban la culpabilización del inmigrante para tapar su propia incompetencia y periódicamente organizaban grandes redadas contra los irregulares, también les dio por detener a otros grupos de personas. 

Un día capturaron a todos los drogadictos que encontraron en el centro de Atenas, los llevaron a un campo de detención en las afueras y los obligaron a hacerse exámenes médicos. En otra ocasión se lanzaron a por las prostitutas de aspecto extranjero, a las que se acusaba de infectar el sida a “los padres de familia” griegos. Decenas fueron detenidas y algunas encarceladas durante más de un año, para ser posteriormente absueltas. La mayoría resultaron ser griegas. Dos no pudieron aguantar la presión de ver sus fotos, datos personales e incluso direcciones publicadas en todos los medios del país y se quitaron la vida.


“Cada vez tenemos Estados menos garantistas y democracias más iliberales. Vemos una deriva hacia el recorte de ciertos derechos que hasta ahora hemos considerado fundamentales”, advierte Garcés: “Estos espacios de excepción primero se usan con los de fuera y al final acabarán siendo usados con los de dentro”. Porque los campos de concentración son agujeros negros en la legalidad y los principios del derecho. Y los agujeros negros tienden a extenderse hasta engullirlo todo."           (Andrés Mourenza, El País, 08/12/19)

29/10/15

Muere un eritreo linchado en Israel


"La ola de ataques que sacude Israel y Palestina amenaza con volver sacar de la botella al genio de la violencia racial. La policía israelí ha abierto este lunes una investigación para localizar a los autores del linchamiento de un inmigrante de Eritrea, apaleado y vejado por una multitud tras ser confundido con un terrorista. 

Los hechos se produjeron el domingo por la noche, en medio del pánico desatado por el ataque con armas de fuego llevado a cabo un un joven beduino con nacionalidad israelí en la estación de autobuses de Beer Sheva (sur de Israel), que se saldó con un soldado muerto y más de una decena de heridos de bala.

El empleado agrícola africano Mila Abtum, de 26 años, murió en la mañana de este lunes en el hospital Soroka de Beer Sheva a consecuencia de las heridas que le produjeron los disparos de un vigilante de la estación y de los golpes de una turba de israelíes.

 Según el portal informativo digital israelí Ynetnews, numerosas personas golpearon, patearon, escupieron o insultaron a Abtum, y le arrojaron sillas o bancos de la terminal, cuando yacía inmovilizado en el suelo con heridas de bala.

Un policía de fronteras y varios civiles intentaron protegerle para que fuera evacuado a una ambulancia, pero una masa de atacantes les bloqueó la salida. Al final el equipo sanitario pudo abrirse paso en medio de gritos de “¡Muerte a los árabes!” y “¡Árabes fuera!”, mientras varios grupos coreaban el lema nacionalista “Am Israel hai” (El pueblo de Israel sigue vivo).

Sagi Malachi, el propietario de la finca agrícola donde trabajaba Abtum le describió como “un empleado sencillo y trabajador”. El inmigrante africano había acudido a Beer Sheva para renovar su permiso de residencia, informa Reuters. “El país está es un estado de caos”, lamentó Malachi, “y la gente se está tomando la justicia por su mano”.  (...)"         (  , El País, Jerusalén 19 OCT 2015)

8/8/13

La ciudad de Bremgarten prohíbe a los demandantes de asilo acercarse a 'zonas sensibles' como escuelas o piscinas públicas

"A principios del verano, Suiza aprobaba por referéndum con una amplía mayoría de casi el 80% el endurecimiento legislativo para obtener el asilo en el país. En un clima de rechazo creciente a este tipo de inmigración, una nueva polémica agita al país. Se trata de la iniciativa de la ciudad de Bremgarten, en Argovia, donde funciona desde el lunes un nuevo centro de acogida para los demandantes de asilo con capacidad para 150 personas. 

Sus residentes tienen prohibido acercarse a ciertos lugares, como escuelas y salas deportivas. Una segregación denunciada como racista por asociaciones de derechos humanos y por la izquierda.

El Ayuntamiento de Bremgarten ha firmado con la Oficina Nacional de Migraciones (ODM) y el Departamento Federal de Defensa un pacto que estipula un total de 32 “zonas sensibles” de exclusión para los residentes de este nuevo centro. Entre estos lugares directamente vetados a los extranjeros pendientes del asilo se encuentra la escuela, una serie de infraestructuras deportivas, el casino y la piscina pública. La ODM recuerda que se aplican medidas similares en el centro de Nottwil (Lucerna).

“Con esta medida, la ODM ratifica la generalización según la cual refugiado equivale delincuente potencial”, denuncia en el diario francófono Le Temps el político del partido verde (Verts/GE) Antonio Hodgers. 

“Esta medida revela más la importancia de las corrientes xenófobas en este cantón que los problemas particulares en el centro”. La asociación Augenauf considera que tales prohibiciones son simplemente ilegales. (...)

Este tipo de prohibición de ciertas zonas a los demandantes de asilo es legal en Suiza en virtud del artículo 74 de la ley de extranjería, informa Le Temps. Pero solo se puede aplicar si el demandante no cuenta ya con una autorización de estancia y con la condición de que “perturbe o amenace la seguridad y el orden público”, una figura motivada por la voluntad de luchar contra el tráfico de drogas.

 También se puede aplicar a extranjeros cuya solicitud haya sido rechazada y de los que se sospecha que no cumplen con la orden de expulsión en el plazo fijado. Aplicarla por defecto a los demandantes sería problemático.

Sin embargo, otras localidades ven este tipo de iniciativa con buenos ojos. Roman Staub, alcalde de Menzingen, considera que los demandantes de asilo deberían tener prohibido acudir a “zonas sensibles” como los alrededores de las escuelas, según declaraciones recogidas por la BBC. “Aquí los demandantes de asilo podrían encontrarse con nuestros escolares, niños y niñas pequeños”, concluye."                    (El País, 07/08/2013)

18/7/12

El abismo de estereotipos entre los europeos del Este y del Oeste

“¿Tiene problemas con los inmigrantes de Europa Central y Oriental? ¡Queremos conocerlos!” El sitio web del partido de extrema derecha neerlandés acoge a los visitantes con esta pregunta, mezclada con incitación. Geert Wilders, líder del Partido por la Libertad, famoso por sus diatribas contra el islam y los musulmanes, descubrió un nuevo filón para atraer el voto de los neerlandeses medios.

 En febrero, su partido lanzó un sitio ideado para recoger los testimonios sobre los problemas causados por “los polacos, los búlgaros, los rumanos y los demás europeos del Este”.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas de Países Bajos, alrededor de 200.000 europeos del Este se han instalado legalmente en el país en 2011. Los 136.000 polacos constituyen la mayoría. También están registrados 2.708 lituanos, 1.885 letones y 665 estonios. En un país de 17 millones de habitantes, esto representa apenas más del 1%.
Resulta interesante constatar que el odio de la extrema derecha hacia los inmigrantes que no respetan los valores occidentales ha cambiado de objetivo. Tras el 11 de septiembre, el islam y los musulmanes se convirtieron en los chivos expiatorios de todos los males de la sociedad: hoy asumen esa función los europeos del Este.

Simon Kuper, periodista del Financial Times de origen neerlandés, destaca varios motivos por los que se ha producido este fenómeno. En primer lugar, en Países Bajos tienden a limitar la inmigración que procede del exterior de las fronteras de la Unión: el número de marroquíes o de turcos disminuye.

En segundo lugar, los musulmanes se integran con más facilidad. Hablan neerlandés en casa y no ocupan el primer lugar en las estadísticas de delincuencia. Por lo tanto, según Simon Kuper, no resulta sorprendente que los habitantes de Europa Central y Oriental llegados en masa a Europa Occidental hace unos años se conviertan poco a poco en “los nuevos musulmanes”.

Ante los ojos de los occidentales, están marcados con el sello de la era post-soviética, hablan idiomas incomprensibles y parecen tan extranjeros como los turcos o los marroquíes.
La huella de la Guerra Fría sigue separando a los europeos del Oeste y del Este. Estos últimos se han convertido en una herramienta retórica más para los populistas. La discriminación hacia los europeos del Este se ha incentivado por el hecho de que se les considera menos europeos que los occidentales y por lo tanto, menos civilizados y menos tolerantes.
Existen motivos evidentes. A diferencia de los occidentales, los europeos del Este no son “políticamente correctos”: manejan un cóctel bastante explosivo de intolerancias compuestas por el odio hacia los negros, la homofobia o el antisemitismo, que son tabús en Occidente.
La experiencia de la emigración no cura a los lituanos de la intolerancia, sino más bien al contrario. Al regresar de Londres, de Dublín o de los países nórdicos, multiplican los relatos sobre los negros, los musulmanes o los otros que no son europeos y que ocupan Europa, con lo que refuerzan aún más los prejuicios locales. Sobre todo, no admiten que ellos mismos también pueden ser considerados como “ocupantes” por los occidentales.
Precisamente el racismo, la homofobia y la falta de democracia es lo que esgrimen los europeos occidentales para justificar su diferencia con los del Este. Una situación cuanto menos paradójica, ya que en Occidente la xenofobia y el racismo son argumentos en los que se basan los partidos nacionalistas que cobran cada vez más importancia.
La Eurocopa 2012 que acaba de finalizar ha sido el símbolo perfecto de esta estigmatización. La prensa occidental ha aprovechado la ocasión para hablar de los problemas de Europa del Este, reforzando de este modo los estereotipos nacidos en el siglo pasado. Son innumerables los artículos sobre el racismo y el antisemitismo en Polonia, las clases populares en Ucrania y las chicas fáciles de Europa del Este.
Antes del inicio del campeonato de fútbol, un anuncio de la televisión neerlandesa animaba a las mujeres a no dejar que sus maridos se fueran a Ucrania o a Polonia. “Firmen un contrato de 3 o 5 años con la compañía energética de Países Bajos y recibirán de regalo un bidón de cerveza”, sugería una voz femenina con tono de conspiración.
Este anuncio es un ejemplo evidente de sexismo y de racismo. Los europeos del Este se presentan como jamás se presentarían a los neerlandeses. No es de extrañar que las activistas ucranianas de Femen, famosas por sus acciones públicas en 'topless', acogieran la Eurocopa 2012 con el eslogan: “¡Ucrania no es un burdel”.
Pero es uno de los estereotipos menos crueles. En Leópolis, el periodista Michael Goldfarb del Guardian afirma haber percibido “la maldad en el alma de la gente”. Su objetivo fue Polonia. Denominó a este país “el centro del Holocausto” sin recordar la responsabilidad del régimen nazi.
¿Cómo hacer que cambie esta imagen en la Europa actual modelada por la Unión? La respuesta está en manos de los “fontaneros polacos” y las “ucranianas fáciles”.       (Presseurop, 16 julio 2012IQ THE ECONOMIST VILNIUS)

7/10/11

“Normas como esta convierten a los directores de colegio en policías y desvían los recursos de educación a perseguir a los menores”

"Alabama impone una ley migratoria que aleja a los menores de la escuela.

Con efecto inmediato, salir a la calle sin un documento de identificación constituye un delito. Los agentes de policía pueden, desde el pasado, viernes comprobar el estatus migratorio de cualquiera sospechoso de carecer de permiso para vivir en el país. Este último apartado coincide con la ley de inmigración de Arizona, que en 2010 despertó una ola de críticas por el riesgo de discriminar en función de la raza.

Alabama, centro de la lucha por los derechos civiles de los ciudadanos afroamericanos en los años cincuenta, también ha prohibido que las empresas proporcionen servicios a clientes indocumentados. Miles de familias obligadas a vivir a escondidas de las autoridades tampoco podrán contratar agua ni luz. Por primera vez, además, una ley de inmigración señala a los menores de edad: las escuelas públicas están obligadas a comprobar el permiso de residencia de los estudiantes y de sus progenitores.  (...)

Scott Douglas, director de una coalición de organizaciones religiosas del Estado de Alabama, considera que es imposible saber exactamente lo que va a pasar. “Estamos hablando de niños estadounidenses con hermanos indocumentados. Es muy difícil encontrar cifras exactas. Puedes hablar de unidades familiares, pero incluyen a gente en todo tipo de circunstancias distintas”.

“La ley amenaza directamente a la educación, la seguridad y el bienestar de los menores”, condenó Wendy Cervantes, vicepresidenta de First Focus, un grupo por los derechos del menor. “Normas como esta convierten a los directores de colegio en policías y desvían los recursos de educación a perseguir a los menores”.       (El País, ed. Galicia, 05/10/2011, p. 3)


"El gobernador de Tejas, Rick Perry, perdió súbitamente su condición de favorito en la carrera presidencial del Partido Republicano cuando, en un debate a finales del mes pasado, mostró lo que se consideró una posición blanda ante la inmigración ilegal.

Perry confesó en un debate electoral en Florida que su Gobierno había permitido el acceso de los hijos de inmigrantes ilegales a las becas que su Estado ofrece para la educación.

"Si usted dice que no debemos educar a los niños que se encuentran en nuestro Estado, no por culpa de ellos, sino porque los han traído, es que usted no tiene corazón", le dijo el gobernador de Tejas a su principal contrincante, Mitt Romney. "Combatir la inmigración ilegal es tener corazón y tener también cerebro", le contestó Romney.

Hasta ese momento, Perry era el radical y Romney el moderado. El primero aventajaba al segundo por más de 10 puntos en las encuestas. A partir de ese debate, Perry fue acusado por el Tea Party de traicionar los principios conservadores y le exigió una rectificación, los comentaristas de la cadena Fox denunciaron su debilidad en materia inmigratoria y, de la noche a la mañana, cayó 10 puntos por debajo de Ronmey. Hoy su carrera presidencial se encuentra al borde del precipicio, mientras que la de Romney se ve con más futuro que nunca. (...)

EE UU vive una época de particular hostilidad hacia los inmigrantes. Desde la polémica ley de Arizona, el año pasado, otros cuatro Estados le han seguido con legislaciones consideradas racistas, especialmente en Georgia y en Alabama. El número de inmigrantes detenidos ha aumentado en un 25% y el de deportados superó el año pasado el límite de los 400.000. (...)

Lejos de disminuir, el sentimiento antiinmigrante ha aumentado en los últimos meses, probablemente ayudado por la crisis económica y el estancamiento del paro en un alarmante 9,1%. Según encuestas recientes de Gallup y Rasmussen, un 59% de los norteamericanos cree que la política de Obama está alentando la inmigración ilegal, un 72% es partidario de comprobar el estatus migratorio de los niños antes de darles acceso a la educación pública, un 81% se opone a las becas para los hijos de indocumentados y un 66% cree que la seguridad fronteriza es más importante que la legalización de los inmigrantes.

Este clima está favorecido en parte por la propaganda desatada desde que el Tea Party domina el mensaje del Partido Republicano. El objetivo manifiesto de ese grupo es el de hacer la situación tan desfavorable para los inmigrantes aquí, que estos renuncien a venir de forma ilegal.

"El modelo de sociedad norteamericana no es el de subsidiar con dinero del contribuyente los beneficios para la gente que ha violado la ley y están en EE UU ilegalmente", ha manifestado la congresista Michelle Bachmann, candidata presidencial y líder del Tea Party en la Cámara de Representantes.

Algunos grupos que defienden los intereses de los inmigrantes creen ver detrás de esa aparente firmeza la mano de ciertos intereses económicos. La Corrections Corporations of America, la mayor asociación de centros de detención de privados, adonde se traslada a los indocumentados antes de su deportación, maneja un negocio próspero que factura más de 5.000 millones de dólares al año y que ha aumentado sus beneficios en un 37% en 2010. Las empresas que gestionan esas cárceles reciben del Estado 60 dólares por cada persona que ocupa sus celdas."                        (El País, ed. Galicia, 06/10/2011, p. 2/3)

27/6/11

"Acabo de ver como han aprobado un programa para que los rumanos que viven con y de nosotros tengan una maravillosa vida entre nosotros"

"celeste junio 24th, 2011 at 11:55

Señor Vara ustedno sale de su asombro, yo tampoco salgo del mio. Usted no merece mi respeto y mucho menos mi admiracion, acabo de ver como han aprobado un programa para que los rumanos que viven con y de nosotros tengan una maravillosa vida entre nosotros.

Busco para ver si han tenido la decencia de aprobar otro presupuesto que de trabajo a educadores/as sociales y no salgo de mi asombro al comprobar que no es asi, es por este motivo y por otros de igual indole por el que usted para mi es un ser al que odio, es la palabra con la que poder definir lo que siento hacia su persona y si mas le odio es porque ha conseguido con su comportamiento hacia los extremeños menos favorecido hacer florecer en mi esos sentimientos.

Usted crea situaciones en las que salen favorecidos, descontando a tantos como usted ha enchufado en puestos de trabajos para los que ni siquiera estan capacitados, a los extranjeros dando de lado a tantos y tantos jovenes y no tanto que llevan media vida preparandose, digo preparandose y me pregunto que para que, si llegan personas como usted que los hunde en la desesperanza,

Solo le deseo lo que se merece

Según he comprobado, no te han borrado tu comentario. Lo que pienso después de leer lo que has escrito, que el veneno que corre por tus venas no te deja ver más allá de tus narices, por lo que no llegas a ver la pantalla del ordenador.

Miedo me da que personas como tu puedan llegar a tener un trabajo y tener que tratar a otras personas en un despacho. Los problemas tuyos, como los de tantos otros, por ejemplo, los mios, no se solucionan con ese odio que emanas.


Para sin nombre

Si por tu venas corriera lo mismo que corre por las mias afortunada/o serias.

Ese odio que tu dices que yo emano y que no es cierto para nada, pero que puedes pensar y decir lo que desees que por ello no voy a sentirme mal, solo hay dos personas en este mundo que me lo despierte una es el señor Vara por todo el daño que ha hecho a muchos extremeños y otra es una mujer cuyo nombre no dire porque no viene a cuento aunque si es por motivo similares.

Hay algo que te hara feliz y es que NO TENGO TRABAJO y no es porque no me lo merezca si no porque hay dirigentes como el señor Vara mas interesado en darselos a amigos, primos y demas enchufados, como posiblemente sea tu caso, que a aquellos a los que no, nos gusta lamerle el culo a nadie y solo deseamos difrutar de esos derechos que la constitucion dice pero que para nada se cumple.

Crees que con ese odio que tu me ves, conseguiria tener lo necesario para mantener a mi familia? porque si es asi, estoy dispuesta a odiar con el contal de que mis hijos tengan una vida simplemente digna, que puedan aceder a un puesto de trabajo por sus propios meritos y no tengan que estar deseando que los enchufados se terminen para conseguirlo

En cuanto a mi trato para con otras personas es esquisito, quizas tu no puedas presumir de lo mismo, en mi no hay apariencias como las que veo, en este caso en ti. Como en todo hay que vivirlo para sentirlo. Asi que no tienes por que preocuparte que no me como a nadie y trato a las personas con las que trato tan sumamente bien que me quieren y eso es lo que realmente me importa.

No se cuales son tus problemas, Dios quiera y se te soluciones, o al menos se te alivien, yo conozco los mios y son algunos

celeste junio 26th, 2011 at 12:02

Por cierto olvide decirte que no era este comentario que tanto te ha asustado por el que puse ese otro en el que decia que se me habia eliminado uno. En Aquel comentario decia entre otras cosas que tu querido presidente podia dar las mismas posibilidades y facilidades que les da a los trabajadores delcampo, a profesores rumanos para que vinieran a dar clases a los colegios,universidades de aqui…

de igual forma tambien podrian venir administrativos,(que por cierto si uno/a rumana estudia aqui admistracion, en Rumania no le valen esos estudios, pero si estudia en Rumania administrativo aqui se le vale)….veriamos entonces como gritabais los de aqui, lo que ocurre es que mientras no me quiten lo mio, soy muy buena y todo eso, cuando tocan lo mio eso ya es otro cantar…en fin que difrutes el dia" (comentarios recibidos en el blog 'el cuaderno de guillermo' (Guillermo Fernández Vara, ex-presidente de Extremadura)

26/4/11

El Vaticano da la espalda a los rumanos que se refugiaron en su territorio

"El alcalde de Roma, el posfascista Gianni Alemanno, expulsó esta semana de sus chabolas enclavadas en la ciudad a más de un centenar de rumanos gitanos que se refugiaron el Viernes Santo en la basílica de San Pablo Extramuros, en territorio de la Santa Sede.

El domingo por la mañana el Papa predicaba desde San Pedro que los europeos tuvieran espíritu de acogida con los prófugos de Libia, África y Oriente Medio. Pero paralelamente, como informa El País, las familias gitanas refugiadas en El Vaticano, que llevaban ya tres días en suelo vaticano, trataban de ser convencidas de que se marcharan de allí.

El sábado se vetó la asistencia de los gitanos a la vigilia vaticana porque los agentes de la gendarmería vaticana les negaron la entrada en el templo, lo que miembros de las ONG que acudieron a solidarizarse con los refugiados tacharon de “inhumano e inaceptable”.

El Papa envió monseñor Fernando Filoni, sustituto para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado (el número tres de la diplomacia vaticana) para entrevistarse con los gitanos y mostrarles la “cercanía” del Papa, y recurrió a Caritas Roma para que dispusiese un alojamiento al que acudieron los rumanos que abandonasen pacíficamente la basílica.

Así lo hicieron los gitanos en la tarde del domingo, previa identificación de la policía italiana y en una operación seguida de cerca por Alemanno, quien había ofrecido dinero a los chabolistas para que volvieran a su país.

Una web ultracatólica, Religión en Libertad, aplaude la actuación vaticana y asegura que “el Papa demuestra con hechos por la tarde lo que predicó con palabras por la mañana”. El diario insiste en hablar de “la invasión” de San Pablo Extramuros y advierte de que “las cosas corrían el riesgo de enquistarse”. (El Plural, 25/04/2011)

19/4/11

París cerró durante todo el día de ayer el paso de trenes desde Génova... para impedir el paso de inmigrantes de Lampedusa

"La escalada de tensión desatada en Europa por el desembarco en las costas italianas de decenas de miles de inmigrantes procedentes del norte de África dio ayer un nuevo y grave paso con la decisión del Gobierno francés de cortar el tráfico de trenes procedentes de Italia para evitar la entrada en su territorio de norteafricanos.

La medida enconó el pulso que desde hace semanas libran Roma y París a nivel bilateral y en el seno de las instituciones europeas acerca de la gestión de los 23.000 tunecinos desembarcados en la isla de Lampedusa desde enero, que en gran medida desean viajar a Francia.

El bloqueo francés y la vehemente reacción italiana hicieron aflorar con violencia a la superficie el conflicto interno de la UE acerca de la política migratoria, en una estación política marcada por el ascenso de partidos xenófobos y el endurecimiento de las posiciones en materia de inmigración de varios partidos conservadores europeos. " (El País, 18/04/2011, p. 2/3)

20/1/11

“Se ha convertido en algo tan normal que ya ni se menciona cuando mujeres musulmanas con velo son insultadas y escupidas por la calle”,

"Récord de atentados antislámicos en Berlín.

Un atentado al mes, por lo menos, sufren las mezquitas y centros culturales islámicos de Berlín. El último, un intento de incendio de la mezquita Ahmadiya del barrio de Wilmersdorf, la noche del sábado. Oficialmente seis atentados desde junio, casi siempre con lanzamiento de botellas con líquido inflamable, pero podrían ser diez, si se cuentan los intentos. No hay detenidos.

El contexto es un islamofobia creciente, alentada por debates mediáticos xenófobos, que ha sido uno de los datos centrales del año 2010 en Alemania.

La afirmación de que “debería prohibirse a los musulmanes la emigración a Alemania” ha pasado de ser apoyada por el 21% en 2009, al 26% en 2010. La de que “a causa de los musulmanes, me siento extranjero en mi propio país”, ha aumentado del 32% al 39%, según la reputada encuesta nacional anual “Deutsche Zustände” divulgada en diciembre.

Aumenta también el pesimismo de los emigrantes: el 21,7% de ellos constataba en 2009 la buena convivencia entre autóctonos y extranjeros en Alemania, en 2010 la cifra se redujo al 9%, señala otra encuesta divulgada el lunes.

El sociólogo Wilhelm Heitmeyer, de la Universidad de Bielefeld, dice que el antislamismo es en Alemania claramente mayor que en todos los demás países de Europa, incluida Holanda, aunque la población de musulmanes (3,5 millones, de los que alrededor de un millón tienen nacionalidad alemana) no sea muy grande.

Heitmeyer también apunta que la islamofobia es particularmente palpable en los grupos de ingresos altos, cada vez más hostiles a la idea de solidaridad hacia grupos sociales necesitados (...)

“Tras el debate de Sarrazin los anónimos que recibimos se han hecho más injuriosos y desvergonzados que antes”, dice Kenan Kolat, presidente de una organización laica de emigrantes turcos.

“Se ha convertido en algo tan normal que ya ni se menciona cuando mujeres musulmanas con velo son insultadas y escupidas por la calle”, dice Bekir Yilmaz, presidente de la comunidad turca de Berlín." (Rafael Poch, La Vanguardia, 20/01/2011)

9/9/10

En Francia la crispación identitaria, manifestada ahora con la expulsión de los gitanos, viene de arriba

"¿Se trata, pues, de un fracaso total de la integración a la francesa? De ninguna manera, aunque quede mucho por hacer, sobre todo respecto a los jóvenes desempleados y sin educación de las banlieues. Nos encontramos, más bien, ante la fabricación de un chivo expiatorio. "Desde 2007, las decisiones tomadas por las máximas instancias del Estado enturbian todo y agudizan las tensiones", escribe Patrick Weil.

La crispación identitaria viene de arriba, orquestada por las campañas sin justificación alguna sobre la identidad nacional o por la creación del Ministerio de Inmigración, todo ello salpicado de pequeñas expresiones discriminatorias e incluso racistas por parte de quienes deberían dar ejemplo y no evocar los fantasmas de otras épocas.

"¡Pensémoslo! Aquel a quien se castiga no es quien ha cometido el delito. Es siempre el chivo expiatorio". Friedrich Nietzsche. (...)

En cuanto a Francia, tal vez enferma de identidad pero, sobre todo, de un Gobierno maniqueo y obsesionado por la reelección, sigue siendo, con todo, "el país de Europa con más budistas, judíos y sobre todo musulmanes, ateos y agnósticos", escribe el historiador y politólogo Patrick Weil. El país en el que la adhesión al principio de laicidad es más elevado y el sentimiento de pertenencia a una misma nación más fuerte que en ningún otro lugar de Europa, según el Pew Research Center.

"En el Reino Unido, solo el 7% de los musulmanes se sienten británicos por encima de todo, mientras que en Francia son un 42% los que se sienten sobre todo franceses, incluso sin serlo oficialmente".

Es también, según un sondeo de The Financial Times-Louis Harris, el único país de Europa en el que la mayoría de los musulmanes (74%) tiene una opinión favorable de los judíos y el único en el que la mayoría de la población (69%) dice tener uno o varios amigos musulmanes, frente al 38% de los británicos y el 28% de los estadounidenses. (...)

Ahora bien, la política incalificable del Gobierno francés no impide ver lo que ocurre en otros lugares. Según los datos del diario Le Figaro, de los 500 millones de ciudadanos europeos, aproximadamente 10 millones son "gitanos". En 2008, Italia empezó a fichar a los habitantes de los campamentos de nómadas y a tomarles las huellas digitales. En Alemania, existe la orden de expulsar "por etapas" a unos 10.000 romaníes sin permiso de residencia.

En el Reino Unido, se proyecta la creación de una nueva figura delictiva que permitiría a los policías detener a quienes se nieguen a expulsar de sus tierras a los 200.000 gypsies que las ocupan de forma ilegal. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a la República Checa por matricular obligatoriamente a los niños gitanos en escuelas especiales para discapacitados mentales. Pese a las ayudas sociales de la UE, en 2008 la ONU reclamó a Atenas que tomara "medidas urgentes" para mejorar la "desesperada" situación de los gitanos.

En Suecia, los gitanos son una minoría reconocida, pero el 80% de los adultos están en paro y la mayoría de los niños no acaba la educación primaria. España es el país que sale mejor parado: el Plan de Acción para el Desarrollo de la Población Gitana 2010-2012, con un presupuesto de 107 millones de euros a lo largo de tres años, prevé acciones en materia de "educación, sanidad y vivienda, así como a favor de las mujeres" para los 800.000 gitanos que viven en el país. (...)

Sin embargo, el 18 de agosto el editorial de Le Monde condenaba con más firmeza que de costumbre la política "cínica de un jefe de Estado que parece querer, ante todo, asegurarse la victoria en 2012. El presidente construye ese mismo muro. El de los prejuicios, los estereotipos, los enemigos interiores. Con su brutalidad física y verbal, el poder cierra la puerta a toda reflexión inteligente". (...)

En Francia, todo comenzó en julio de 2010 cerca de Orleáns. Unos franceses de la comunidad gitana saquearon una gendarmería e hirieron a los agentes después de que muriera en un tiroteo uno de los suyos. El jefe del Estado respondió ordenando la expulsión inmediata de varios miles de rumanos de la comunidad gitana a su país.

Muchos aceptaron el viaje y los 400 euros que les ofrecían, porque saben que pueden volver dentro de unos meses, con Rumania dentro del espacio Schengen de libre circulación. Pero la campaña contra ellos se extendió a las "personas itinerantes". Una andanada de afirmaciones e intenciones discriminatorias y racistas fue difundida por los ministros Hortefeux y Besson, así como por el presidente Sarkozy.

Se habla de "desnaturalizar" a las personas de origen extranjero. Se anuncia la revocación de la nacionalidad francesa para personas "naturalizadas" o para personas nacidas en Francia de padres de origen extranjero, además de otras medidas delirantes que exigen a los franceses nacidos en el extranjero, o de padres franceses nacidos en el extranjero, que ofrezcan "pruebas" de su nacionalidad francesa para la simple renovación de su documento de identidad." (NICOLE MUCHNIK : El chivo expiatorio. El País, ed. Galicia, Opinión, 08/09/2010, p. 29)

"Esto es nada menos que una infamia contra un colectivo humano convertido así en pasto del odio despreciativo de una parte de la opinión pública francesa. Una población que ha sido vinculada desde ese momento a la delincuencia, la inmigración salvaje, la inseguridad y la violencia; en definitiva, a lo que compone el conjunto de miedos y fantasmas de una sociedad en crisis. Esta operación mediática fue concebida inmediatamente tras el fracaso estrepitoso del Gobierno en las regionales de 2010.

Preparada administrativamente mediante tres circulares a partir de junio y puesta en la órbita policial en verano, esta estrategia llevó el 9 de agosto al ministro del Interior a pedir a los prefectos en la tercera circular que le informaran "de antemano de toda operación de evacuación que revista un carácter importante o susceptible de generar una repercusión mediática".

Todos conocemos los motivos, o más bien el motivo, de una agresión como esta. Enfrentado a una crisis de confianza duradera de la opinión pública al haber perdido el apoyo del electorado de extrema derecha que le permitió ganar las presidenciales de 2007, el presidente quiere ahora hacer volver a su redil a los simpatizantes del Frente Nacional. Si esta parte de la opinión pública le falla, no tendrá posibilidades de vencer en las presidenciales de 2012. Pero todos los sondeos revelan que esta no se dejará convencer tan fácilmente, pese a que la agitación xenófoba de este verano le ha hecho ganar algunos puntos." (SAMI NAÏR: Gitanos . El País, internacional, 25/09/2010, p. 8)

30/4/10

Detenido por parecer latino...

"Diversas figuras de la cultura y la política, así como organizaciones ciudadanas y de derechos humanos, han anunciado también el boicoteo al Estado que el pasado fin de semana promulgó una dura ley contra los inmigrantes sin papeles, que básicamente da carta blanca al racial profiling, o lo que es lo mismo, detener o interrogar a alguien por su aspecto físico, latino en este caso. (...)

La caza a los sin papeles decretada en Arizona va a forzar a la Administración de Barack Obama a violar la histórica tradición de no interferencia en los asuntos de los Estados para tratar de parar la ley que permite a la policía detener y exigir documentación a cualquier sospechoso de ser inmigrante indocumentado.

"Eso convierte en sospechosas a muchas personas que tienen raíces en Arizona desde antes incluso de que Arizona fuera un Estado", manifestó ayer el presidente Obama. El fiscal general, Eric Holder, no ha descartado la posibilidad de acudir a los tribunales para desafiar la constitucionalidad de la controvertida iniciativa. (...)

Pero manifestaciones hay en ambos lados. Phoenix, la capital de la Arizona, ha sido escenario de diferentes actos en defensa de la iniciativa, recordando que, según encuestas recientes, el 70% de la población de Arizona la respalda.

Las autoridades estatales niegan consideraciones racistas y argumentan que se han visto forzados a adoptar esta norma movidos por las condiciones creadas en su Estado en los últimos años. Se calcula de hay actualmente en ese territorio más de medio millón de personas en esa situación (entre 15 y 20 millones de inmigrantes indocumentados viven en EE UU)." (El País, ed. Galicia, internacional, 29/04/2010, p. 3)

29/1/10

La pedagagía del odio... al emigrante

"El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, volvió este jueves a encender la polémica en relación al tema de la inmigración al afirmar que con menos inmigrantes, en Italia habría menos criminales, según declaró durante el lanzamiento de un plan antimafia aprobado este jueves por el Gobierno. "Una disminución de los extracomunitarios en Italia significa menos fuerzas que van a engrosar las filas de las organizaciones criminales" (Público, 28/01/2010)