"¿Puede haber poesía después de Auschwitz?"(Adorno).............. "¡Es un deber vivir después de Auschwitz!"(Imre Kertéz).............
27/9/19
La Venecia africana se desangra... La violencia yihadista en el Sahel, que asoló el norte de Malí en 2012, deriva en un terrible conflicto entre etnias que golpea con fuerza la ciudad de Mopti
27/6/19
Una luchadora contra la ‘tecnología de sangre’. La periodista y abogada Caddy Adzuba trabaja para erradicar las atrocidades que cometen en el Congo los traficantes de coltán. “Para llegar al coltán se viola a las mujeres, se mata a los hombres y se usa a los niños como esclavos”... “Vuestro placer es nuestra desgracia”
22/3/19
Caddy Adzuba: “Las multinacionales que explotan el coltán en Congo ilegalmente arman a quienes violan a las mujeres... vienen aquí quienes fabrican móviles porque sin coltán no hay teléfonos inteligentes, eso está probado”
5/12/18
Niños soldado: un engranaje imprescindible de la maquinaria de hacer dinero
¿Y las niñas?
Hay buenas noticias
25/9/17
El genocidio de los rohingya está causado por la diplomacia de las grandes compañías petroleras
16/5/13
La compañía platanera Chiquita Brands (antigua United Fruit) pagó las matanzas de campesinos colombianos
13/4/12
Una de las grandes causas del conflicto colombiano es la excesiva concentración de la tierra cultivable en pocas manos (0,03 por ciento de los propietarios tienen más del 95 por ciento de la tierra), concentración que consolidaron los paramilitares por la vía de una contrarreforma agraria que emprendieron a sangre y fuego para apoderarse de 5 millones de hectáreas de las mejores tierras del país
5/10/11
“Ya te han mentido en el censo para que te devuelvan la tierra; nosotros tenemos un censo distinto para irles matando uno a uno”
Y se echó sobre los hombros la tarea de pelear por un territorio ancestral de comunidades negras del que huyó en 1997 cuando los paramilitares, con la complicidad del Ejército, entraron a adueñarse de todo.
En Curvaradó, como en la vecina cuenca del Jiguamiandó, empresarios y particulares estuvieron detrás del desalojo de 23 comunidades negras de sus propias tierras. Cuando el territorio quedó vacío, sembraron palma africana y agrandaron fincas ganaderas y bananeras. Para legitimar el despojo se valieron de miles de artimañas. (...)
Se trata del mayor robo de tierras documentado hasta ahora: la mitad de las casi 100.000 hectáreas de los dos consejos comunitarios fueron invadidas. En la actualidad, la Fiscalía investiga por ello a varios empresarios.
Liria Rosa, cansada de mendigar trabajo en los pueblos, lideró en 2007 el primer retorno a su tierra. Encontraron que la finca de sus vecinos, que antes era de 400 hectáreas, tenía ahora 5.000 más. “Desde ese día me paré firme”, cuenta. Entonces, ella y otras mujeres que habían conseguido recuperar una parte de sus tierras empezaron a ser objeto de una cadena de amenazas e intentos de desalojo.
Aún hoy se turna, con otras mujeres, para espantar el ganado enviado al anochecer para destrozar lo que han sembrado. “También fumigan nuestros cultivos para que no produzcan, pero no nos damos por vencidas", asegura. (...)
Liria Rosa exige que el Gobierno cumpla y les entregue los títulos definitivos que acreditan a estas mujeres como propietarias. Sueña con vivir libre en su tierra, dedicada a lo que ama: sembrar arroz, maíz, cuidar gallinas. (...)
Pero reclamar la tierra es una misión de alto riesgo. La lista de los que han sido asesinados es larga: 66 en los últimos nueve años. Figuran varias mujeres. Yolanda Izquierdo es una de ellas. La asesinaron en 2007 en el departamento de Córdoba, cuna de los paramilitares. Liria Rosa está en la lista de los amenazados: “Me han perseguido para golpearme; me han gritado: te vamos a acabar", cuenta.
En los últimos días el grito amenazante es distinto: “Ya te han mentido en el censo para que te devuelvan la tierra; nosotros tenemos un censo distinto para irles matando uno a uno”.
El proceso de recuperación de las tierras dio un gran paso adelante hace dos años. Los ladrones de la tierra recurrieron una orden de devolución, dictada por las autoridades para repoblar la zona, y la Corte Constitucional frenó la devolución. Pero también pidió un censo de los que fueron expulsados de sus tierras en 1997. Parte de ese censo ya está hecho. (...)
Liria Rosa siente que no hay garantías para continuar. Grupos de los nuevos paramilitares están rondando la zona, están sembrado coca y nadie hace nada a pesar de que la zona está fuertemente controlada por el Ejército. Y contiene las lágrimas cuando recuerda a los que han muerto estos años intentado recuperar su tierra, entre ellos el padre de cinco de sus ocho hijos y un yerno.
"Las mujeres están jugando un papel clave en este proceso de restitución", asegura Ana Teresa Bernal, de la Comisión Nacional de Reparación. Y tiene una explicación: a los hombres los mataron. Nombra a varias líderes.
Una de ellas es Carmen Palencia que, tras soportar el asesinato de su marido, dos desplazamientos y un atentado que la dejó en coma dos meses, lidera desde su asociación Tierra y Vida la devolución de 150.000 hectáreas en otro retazo de la región bananera de Urabá, en el Caribe, donde en los años noventa se implantó, a punta de terror, el modelo paramilitar." (El País, 02/10/2011, p. 6)
4/4/11
"En Moaña... se constituíu un tribunal paralelo con patronal e armadores que decidía sobre a vida e a morte"
"P. No caso de José Fernández, comandante Sotomayor, fundador do PSOE na Pobra e logo no PCE, cita a armadores apelidados "B.". Prevención?
R. Aínda hoxe, o persoal que quere escribir está ameazado se dá nomes. Pero no limiar de Jesús Pérez Besada á reedición de Yo robé el Santa María, as memorias de José Fernández, está escrito "J. B.". Alí todo o mundo sabe quen é.
Outros armadores de Bouzas adicábanse a ir a San Simón a sinalar traballadores. Que a patronal das Rías Baixas se implicou nas represalias é unha verdade histórica.
P. Como a presenza en Marín do nazi Bruno Schweitzer, adestrador de falanxistas.
R. Era do Partido Nazi, pero sabemos pouco del. O tal Bruno tamén xoga un papel esencial na represión no Morrazo. Está escrito en Nacidas, as memorias do mariñeiro Luís Pérez Álvarez, como no local da Seara, hoxe local dos vellos, a sede da CNT en Moaña que el construíra, se constituíu un tribunal paralelo con patronal e armadores que decidía sobre a vida e a morte. Contou coa presenza de Bastarreche, xefe da base naval de Marín.
Aí hai unha conxunción entre militares, patronal e falanxistas que é case paradigma. Estamos falando de Moaña, na altura o principal porto sardiñeiro de Galicia.
Os principais cadros sindicais daquela flotiña mariñeira foron asasinados, fondeados na ría e non apareceron máis: José Paz Pena, os irmáns Cancelas ou Cándido Giráldez." (DIONÍSIO PEREIRA: "Aínda queda franquismo dabondo e determínanos politicamente". El País, Galicia, 01/04/2011)
7/3/11
'Diamantes de sangre'
Muchos mueren, pero como la alternativa en muchos casos es morir de hambre, el riesgo parece valer la pena. Las imágenes de mineros casi desnudos, embarrados, desviviéndose por encontrar una piedra dura y brillante entre los millones que escudriñan, o que “lavan”, como ellos dicen, son infernales; las imágenes de la relativa riqueza de los compradores locales de diamantes, con sus trajes y sus coches de lujo, atrozmente ofensivas.
Que sólo es la versión en miniatura de la atroz discrepancia entre la calidad de vida de los mineros y los compradores de diamantes en Occidente, entre África y los países ricos en general.
Echar toda la culpa de los males africanos a los antiguos poderes coloniales es un reflejo anticuado y simplista. La culpa se comparte con los poderosos africanos. Se vio con especial claridad durante la era de los llamados diamantes de sangre (el nombre de una película de Hollywood sobre el tema), que tuvo su auge a finales de los años noventa y hoy parece haber desaparecido.
El término se refería a la práctica de movimientos rebeldes de financiar sus guerras, especialmente en Sierra Leona y Liberia, a través de la venta de diamantes extraídos, en condiciones de semiesclavitud, en los territorios bajo su control.
La participación hasta hace poco de ejércitos de varios países –Angola, Ruanda, Zimbabue– en la guerra del Congo se debió en buena medida a la abundancia de riqueza mineral de este país, que incluye diamantes, especialmente en la zona del sur de Mbuji-Mayi. Hoy la guerra se ha extendido a zonas donde no hay diamantes. (...)
La mala noticia es que existen todavía áreas grises de abuso no cubiertas por el término diamantes de sangre o por los monitores del grupo Kimberley. En vez de grupos armados dedicados a derrocar gobiernos, hay gobiernos o mafias locales culpables del mismo grado de explotación y violencia.El caso más notorio en este preciso momento es el de Zimbabue, cuyo presidente, Robert Mugabe, no deja de expresar su desdén por la opinión internacional, manifestada en este caso por la agencia de derechos humanos Human Rights Watch y observadores del Proceso de Kimberley. (...)
El ejército de Mugabe mató a más de 200 personas durante la violenta captura de los campos de diamantes de Marange a finales del año pasado, según Human Rights Watch. Hoy, niños y adultos son sometidos a trabajos forzosos y a torturas, golpes e incluso violaciones en caso de no cooperar con los militares.
El dinero de la venta de los diamantes acaba en los bolsillos de los propios oficiales del ejército y de altos funcionarios del Gobierno de Mugabe. Contrabandistas transportan los diamantes a clientes occidentales o árabes en el vecino Mozambique. (...)
El caso de Zimbabue es el más descarado que se conoce en este momento, pero sólo es la expresión más burda de un fenómeno de descontrol total, en el mejor de los casos, o explotación y mafiosismo, en el peor, que se ve a lo largo del continente, como demuestran las fotos de Kadir van Lohuizen.
La ironía es que los afortunados hoy son los que trabajan para De Beers, empresa fundada por el magnate más voraz producido por el imperialismo británico en el siglo XIX, Cecil Rhodes. " (John Carlin: El diamante pierde brillo, El País Semanal, 21/02/2010, p. 64 ss.)
4/1/11
Las causas de la guerra...
Aunque aparece la frase en la que se apoyó aquella interpretación ("no tomamos partido ante estos asuntos árabes"), se refiere a la delimitación de la frontera y no al enfrentamiento por el precio del petróleo que inflamó el conflicto entre Bagdad y Kuwait.
El resumen que Glaspie hace de la audiencia transmite una gran preocupación de Washington por la tensión regional, y refleja a un Sadam desesperado ante la ruina económica en que ha quedado su país tras la guerra con Irán (1980-1988) y que se siente traicionado por sus vecinos (documento 372). (...)
"Irak, subraya el presidente, se encuentra en graves dificultades financieras, con deudas de 40.000 millones de dólares", escribe Glaspie. No es solo cuestión de dinero. Sadam defiende que su país, "cuya victoria en la guerra contra Irán supuso una diferencia histórica para el mundo árabe y Occidente, necesita un plan Marshall".
Sin embargo, se queja a la embajadora: "Ustedes quieren que baje el precio del petróleo". Y ahí radica la esencia del problema, tal como reveló el propio líder iraquí dos meses antes durante la cumbre árabe de la que fue anfitrión. (...)
Sus principales acreedores, Arabia Saudí y Kuwait, se niegan a perdonarle la deuda. Además, Bagdad acusa a Kuwait de estar extrayendo más crudo del pactado en la OPEC, lo que presiona a la baja el precio del petróleo y daña la economía iraquí. El dirigente iraquí se siente traicionado.
"Irak, que ha tenido cientos de miles de víctimas, está sufriendo, y Kuwait se comporta [de forma] 'mezquina y egoísta", se queja el presidente, que además sospecha que el Gobierno de EE UU está utilizando a Kuwait y Emiratos Árabes Unidos (EAU) como "puntas de lanza" porque le interesa un combustible barato.
"Quienes fuerzan los precios del petróleo a la baja están entablando una guerra económica e Irak no puede aceptar semejante violación a su dignidad y prosperidad", advierte Sadam. "Igual que Irak no amenazará a otros, tampoco aceptará ninguna amenaza en su contra", añade dando a entender que se cree víctima de un complot.
Al concluir la guerra entre Irán e Irak, Sadam espera reconocimiento por haber contenido la expansión iraní. Sin embargo, se encuentra con que ahora es su régimen el que provoca recelos entre los árabes. (...)
"¿Cómo podemos hacerles entender [a Kuwait y EAU] cuánto estamos sufriendo?", se pregunta Sadam. "Créame, lo he intentado todo: hemos despachado enviados, escrito mensajes y pedido [al rey saudí] Fahd que organice una cumbre cuatripartita", trata de convencer a la embajadora. El presidente le recuerda que los iraquíes saben lo que es la guerra y no quieren volver a sufrirla."No nos empujen a ella, no la conviertan en la única opción con la que podamos proteger nuestra dignidad", casi implora tras haber dejado claro que "Irak sabe que el Gobierno de EE UU puede enviar aviones y cohetes, y dañarle gravemente". (...)
La embajadora asegura en el telegrama haber dejado claro que EE UU nunca podrá "aceptar el arreglo de los conflictos más que por medios pacíficos". La famosa frase fuera de contexto que parece dar luz verde a la invasión solo aparece en una nota final. Sadam menciona el acuerdo de 1961 por el que Irak y Kuwait establecieron "una línea de patrulla" para su frontera pendiente de delimitar.
Los kuwaitíes acusan a los iraquíes de haberse adentrado 20 kilómetros más allá. Glaspie, que recuerda que 20 años antes ha estado destinada en el emirato, señala: "Entonces, como ahora, no tomamos partido en estos asuntos árabes". (El País, 02/01/2011, p. 6)