"¿Puede haber poesía después de Auschwitz?"(Adorno).............. "¡Es un deber vivir después de Auschwitz!"(Imre Kertéz).............
28/2/20
Un ultraderechista mata a nueve personas en un atentado xenófobo en dos bares en Alemania
28/10/19
El terrorismo racista en Noruega
17/4/13
“Yo asesiné a Santiago Brouard”
14/9/12
La caída de las Torres Gemelas y el atentado de Breivik sacaron a la luz lo mejor y lo peor de dos sociedades
Los políticos noruegos no se desvivirán exigiendo medidas más estrictas de seguridad nacional y los ciudadanos no se manifiestan por el Tea Party en las calles exigiendo venganza y clamando por la pena de muerte. Los largos inviernos deben de aumentar su sangre fría.
“El mundo no será el mismo a partir de este día… Es hora de desplegar un esfuerzo global concertado… contra todas las fuentes de terror, consecuentemente durante seis o 10 años… Irán, Irak, Libia”. (...)
Haaretz informa de que el rabino había recibido la visita de altos funcionarios de la defensa israelí, que lo persuadieron para que apoyara un posible ataque contra Irán. (...)
¿Pero se hubiera mantenido en el poder un dirigente político estadounidense un año después del 11 de septiembre y proclamado que la respuesta de EE.UU. al ataque sería “más democracia, más apertura y más humanidad, pero nunca ingenuidad”? Bueno, es lo que hizo el presidente noruego en el aniversario de la masacre de Oslo. ¿Cuán insólito es eso? (...)
Podrá ser demencial, pero no se puede decir que se trate de supremacía blanca; de otra manera simplemente habría asesinado a muchos inmigrantes de piel oscura que según él desprecia. Es un sentimiento, a propósito, que comparte con demasiados colonos israelíes que están inspirados, en parte, en el teórico sionista Vladimir Jabotinsky.
Por lo tanto el problema de la adhesión de Breivik al principio mismo de la existencia del Estado sionista de Israel, al cual George W. Bush y Barack Obama, junto con la mayoría del Congreso y el Senado han expresado su fidelidad, nunca se analizó, simplemente se ha ignorado.
31/7/12
Por qué un universitario de 30 años, con un buen empleo, dos hijos y casado intenta poner una bomba en el corazón de Nueva York
Aunque obtuvo la nacionalidad (nació en Pakistán) en 2009, llevaba una década viviendo como centenares de miles de estadounidenses.
Observaron que predominaban claramente los que habían elegido la carrera de ingeniería: de 178 hombres, 78 eran ingenieros. Además, afirman: "Hay pocas dudas de que los islamistas violentos han recibido una mucho mejor educación que sus compatriotas". Le siguen, muy de lejos, los estudios islámicos.
Por ejemplo, tres de los cuatro atacantes en Londres el 7 de julio de 2005 eran de Leeds. "Los americanos conservan el espejismo de que EE UU es diferente de otros países", sostiene Hoffman.
"Pensábamos que la diversidad de nuestra comunidad iba a proporcionar una especie de muralla de fuego porque esas comunidades están mejor integradas, tienen mejor educación y son más ricas que las de Europa, y que así podríamos evitar el homegrown terrorism (terroristas nacidos en el propio país). Con Faisal Shahzad nos hemos dado cuenta de que las creencias populares estaban equivocadas".
Otros han sido socializados en el odio o lo han experimentado, en países donde hay una represión brutal y una idea de que el islam está humillado. También por frustración. Llegan a Occidente con grandes expectativas y años después no consiguen cumplirlas. En el caso de Faisal Shahzad, a raíz de sus dificultades financieras empieza la radicalización.
No hay que dejar de lado la crisis de identidad: sigue habiendo jóvenes que no se sienten ni de su país ni del de sus padres, ni marroquíes ni franceses, por ejemplo. La idea de la Umma, la nación global del islam, es una alternativa. ¿Y quién ha canalizado esa identidad global desde los noventa? Al Qaeda". (El País, 16/05/2010)
8/4/10
Los terroristas... las terroristas...
En abril 1985, Mehaidali, militante del Partido Nacional Socialista Sirio (en lucha contra la ocupación israelí durante la guerra civil de Líbano) con sólo 17 años, se puso al volante de un camión de explosivos e hizo volar un convoy del Ejército israelí. Su intención, según declaraciones de sus allegados recogidas por Pedro Baños en su análisis de los atentados suicidas femeninos para el Real Instituto Elcano, era vengarse del enemigo opresor. (...)
En 2002, Wafa Idris, trabajadora humanitaria que había sido repudiada por su marido por no poder tener hijos, fue la primera suicida palestina. Mató una persona y dejó 100 heridos tras hacer estallar un cinturón con 11 kilos de explosivos cargado de metralla en un atentado reivindicado por los Mártires de Al Aqsa. (...)
La detención, en 2009 de Samira Ahmed Jassim, una iraquí de 51 conocida como la madre de las creyentes confirma la integración de las mujeres en la maquinaria terrorista de forma activa. Las autoridades iraquíes acusaron a Jassim de haber entrenado unas 80 yihadistas, de las que al menos 28 había conseguido llevar a cabo un atentado. Actuaba para el grupo Ansar al Sunna, una formación suní vinculada a Al Qaeda.
La mayor facilidad de las mujeres para acceder a determinados espacios y pasar desapercibidas, como demuestra la iniciativa de tres terroristas turcas que fingieron estar embarazadas con la intención de perpetrar sendos atentados en 1996, las convierte en una poderosa arma. Pero no todas deciden sacrificarse por su propia voluntad.
En 2008, los terroristas iraquíes utilizaron a dos jóvenes deficientes mentales como bombas humanas. Las hicieron estallar por control remoto en dos mercados de Bagdad, lo que provocó al menos 72 muertos.
Con su integración en la esfera terrorista, las mujeres han conseguido una extraña igualdad con sus colegas varones. No sólo actúan en solitario como suicidas o en parejas, al igual que en los atentados de ayer en Moscú. En 2002, de los alrededor de 50 insurgentes chechenos que irrumpieron en el teatro Dubrovka de Moscú, unos 22 eran mujeres.El caso del secuestro de la escuela de Beslán, en Osetia del Norte, es similar. Entre los 35 integrantes de los Mártires de Riyad us-Saliheyn que tomaron el colegio había un significativo número de mujeres. Al menos dos, Roza Nogaeva y Mariam Tuburova, participaron activamente en la matanza que se saldó con 335 muertos, de los cuales 156 eran niños, tras la intervención del Ejército ruso." (El País, 30/03/2010)