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17/1/25

Francesca Albanese, relatora de la ONU para Palestina: "Historias como la del comandante israelí que rompió los huesos de un niño palestino de 4 años con sus propias manos son una confirmación de que no sólo el ejército israelí está PODRIDO hasta la médula, sino también lo están todos los gobiernos que permiten que estos crímenes repugnantes se normalicen"

 Francesca Albanese, UN Special Rapporteur oPt @FranceskAlbs

Historias como la del comandante israelí que rompió los huesos de un niño palestino de 4 años con sus propias manos son una confirmación de que no sólo el ejército israelí está PODRIDO hasta la médula, sino también lo están todos los gobiernos que permiten que estos crímenes repugnantes se normalicen.

(Stories like the Israeli commander breaking the bones of a 4 year old Palestinian child with bare hands, are a confirmation that not only the Israeli army is ROTTEN to the core, but so are all governments that allow these sickening crimes to be normalized.)

"Cuando sales de Israel y entras en Gaza, eres Dios”: en la mente de los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel que cometen crímenes de guerra"... «El encuentro con actitudes tan peligrosas, que se han ido normalizando en nuestra sociedad, fue traumático para mí... Me di de baja del servicio de reserva con ayuda de un psiquiatra».   (Haaretz, 23/12/24)

12:47 a. m. · 25 dic. 2024 1,3 M Visualizaciones

7/8/24

Amnistía Internacional pide a Israel que ponga fin a la detención masiva y a la tortura de palestinos en Gaza... Un nuevo informe de esta organización de derechos humanos recoge testimonios de 27 exdetenidos, entre ellos un niño de 14 años

 "La desaparición forzada, la incomunicación y la tortura son prácticas habituales de las fuerzas israelíes en Gaza según un informe de Amnistía Internacional hecho público este 18 de julio. El trabajo de esta organización de derechos humanos se sustenta en entrevistas con 27 supervivientes de los centros de detención en la Franja y en territorio israelí, entre ellos, 21 hombres, cinco mujeres y un niño de 14 años. 

Todos ellos estuvieron detenidos durante periodos de hasta cuatro meses y medio sin contar con la asistencia de una abogado ni poder contactar con su familia en una situación que Amnistía Internacional homologa con una “desaparición forzada”. Todos ellos relatan también tratos “crueles, inhumanos o degradantes”.

La ley de Combatientes Ilegales, explica esta ONG, otorga al ejército israelí “amplios poderes” para detener a cualquier persona sospechosa de representar una amenaza para Israel durante “períodos indefinidamente renovables”, sin necesidad de juicio o presentar pruebas.

“Si bien el derecho internacional humanitario permite la detención de personas por razones imperiosas de seguridad en situaciones de ocupación, deben existir salvaguardias para impedir la detención indefinida o arbitraria y la tortura y otros malos tratos. Esta ley no ofrece estas salvaguardias de manera flagrante. Permite la tortura generalizada y, en algunas circunstancias, institucionaliza la desaparición forzada”, afirma Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.  

Según denuncia Callamard, Israel está utilizando la Ley de Combatientes Ilegales para detener arbitrariamente a civiles palestinos en Gaza y “arrojarlos a un agujero negro durante periodos prolongados sin presentar prueba de que representen una amenaza para la seguridad y sin el debido proceso mínimo”. 

En total, 1.402 palestinos están detenidos por Israel al amparo de esta ley, según datos ofrecidos por el Estado israelí, aunque esta cifra excluye a los detenidos durante un período inicial de 45 días sin una orden formal.

Entre febrero y junio de este año, Amnistía documento 31 casos de detención en régimen de incomunicación encontró “pruebas creíbles” de un uso generalizado de la tortura y otros malos tratos."                     (El Salto,  18/07/24)

4/8/24

Sobre el asesinato de niños y el retorno del genocidio a la banalidad... las organizaciones humanitarias dieron la voz de alarma con respecto a los niños desde el principio de la invasión sionista de la Franja de Gaza... la determinación de matar sin preocuparse por la suerte de los civiles, niños, ancianos, mujeres y hombres, nos lleva a un rasgo ideológico característico del pensamiento sionista, que alcanzó su punto álgido en el presente, que comparte con todos los tipos de colonialismo de colonos que pretenden apoderarse de una tierra y, por tanto, negar los derechos de los pueblos indígenas, incluido su derecho a la vida... Esta lógica se volvió contra el corazón de Europa en el siglo pasado con los nazis... Es una de las crueles ironías de la historia que quienes dicen hablar en nombre de las víctimas del genocidio nazi sean los autores de la campaña de exterminio más horrible de la historia del colonialismo de colonos contemporáneo... Han vuelto a banalizar el genocidio, con la complicidad de los "liberales" que han abandonado los valores humanos más básicos ante la guerra genocida en curso en Gaza... Starmer y Biden se encuentran entre los más destacados partidarios entusiastas de Israel y ambos han justificado, ilustremente ,las atrocidades más horrendas cometidas por el ejército sionista, con un gran número de niños entre las víctimas (Gilbert Achcar)

 "El bombardeo ruso contra un hospital infantil de la capital ucraniana, Kiev, la semana pasada, en el que murieron decenas de personas, provocó, naturalmente, una oleada masiva de denuncias en las capitales occidentales, sobre todo porque se produjo en vísperas de la cumbre de la OTAN en Washington. La mayoría de los líderes occidentales lo condenaron en los términos más duros, encabezados por el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que lo consideró un "horrendo recordatorio de la brutalidad de Rusia", y el nuevo Primer Ministro británico, Keir Starmer, que lo describió como "la más depravada de las acciones".

Dado que estas dos personas se encuentran entre los más destacados partidarios entusiastas de Israel y ambos han justificado, ilustremente ,las atrocidades más horrendas cometidas por el ejército sionista, con un gran número de niños entre las víctimas, a toda persona que anteponga las consideraciones humanitarias a las afiliaciones geopolíticas debe venirle a la mente que esto representa un grado asombroso de hipocresía, con múltiples normas en juego.

De hecho, las organizaciones humanitarias dieron la voz de alarma con respecto a los niños desde el principio de la invasión sionista de la Franja de Gaza. El 30 de octubre de 2023, el Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, emitió un comunicado titulado "El número de niños gazatíes muertos en menos de un mes es 10 veces superior al de niños ucranianos muertos en todo el primer año de la actual guerra de Rusia". En el comunicado se explicaba que "en el transcurso de 24 días de ataques aéreos y bombardeos de artillería israelíes en la Franja de Gaza, se confirmó la muerte de 3.457 niños, y se denunció la desaparición de más de 1.000 bajo los escombros. Según datos de Naciones Unidas, esta cifra es más de 10 veces superior al número de niños muertos en el primer año de la guerra de Rusia contra Ucrania".

Las últimas cifras disponibles de UNICEF (el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) indican que el número de niños muertos en la Franja de Gaza ha superado ya los 14.000, además del número de desaparecidos, heridos, discapacitados para siempre y huérfanos, que es varias veces superior. En cuanto al número de niños víctimas en Ucrania desde el comienzo de la invasión rusa en febrero de 2022, según la misma fuente de la ONU, asciende a más de 600 muertos y 1.350 heridos. Así, el número de niños muertos en nueve meses de invasión israelí de la Franja de Gaza es 23 veces superior al número de niños muertos en treinta meses de invasión rusa de Ucrania. "La brutalidad de Rusia", como la calificó Biden, parece bastante moderada en comparación con la brutalidad del Estado sionista, al que apoya.

Apenas pasa un día sin que un medio de comunicación o una organización humanitaria publique un informe señalando el horror de lo que los sionistas están cometiendo contra los palestinos, no sólo en la Franja de Gaza, donde la intensidad de la matanza y la destrucción supera todo lo presenciado en la historia contemporánea, sino también en Cisjordania, así como en las cárceles israelíes. Los presos palestinos están expuestos a prácticas mucho peores que las cometidas por el ejército de ocupación estadounidense en la prisión de Abu Ghraib, en Irak, que desataron la indignación mundial en 2004.

Hace poco vimos un ejemplo flagrante de la brutalidad del ejército sionista en el ataque dirigido contra el líder militar de Hamás Mohammed Deif en la zona de Al-Mawasi, que los dirigentes israelíes habían designado previamente como zona segura para la población de Gaza. El ataque cobró la vida de más de noventa palestinos. La forma en que se produjo esa masacre indica claramente que las fuerzas sionistas mataron deliberadamente al mayor número de personas sin distinción alguna entre supuestos combatientes y civiles, incluidos niños. Esto se debe a que el ejército sionista disparó un primer misil contra el edificio en el que creía que estaba Deif, luego un segundo contra el mismo edificio para completar su destrucción, luego un tercero en las inmediaciones del edificio dirigido contra quienes trataban de rescatar a cualquiera que quedara vivo entre los escombros, y luego misiles destructores de bunkers adicionales para destruir cualquier túnel que pudiera existir bajo la zona objetivo.

Esta determinación de matar sin preocuparse por la suerte de los civiles —niños, ancianos, mujeres y hombres— ha llevado a que la proporción de civiles respecto a combatientes en la guerra de Israel contra los que llama "terroristas" en Gaza supere con creces su proporción en otras guerras libradas en diversos teatros bajo la bandera de la "Guerra contra el Terror" desde principios del siglo actual. Esto, a su vez, nos lleva a un rasgo ideológico característico del pensamiento sionista, que alcanzó su punto álgido en el presente, tras décadas de deriva de la sociedad israelí hacia la extrema derecha que condujeron al actual gobierno, una colección de neofascistas y neonazis.

Esta característica la comparte el sionismo con todos los tipos de colonialismo de colonos que pretenden apoderarse de una tierra y, por tanto, negar los derechos de los pueblos indígenas, incluido su derecho a la vida. La justificación moral de este proyecto sumamente inmoral se consigue negando la humanidad de los pueblos cuyas tierras se codician, degradándolos a la condición de seres infrahumanos que no merecen vivir. Esta lógica se volvió contra el corazón de Europa en el siglo pasado con los nazis, que clasificaron a ciertas categorías de europeos como seres infrahumanos (Untermenschen), llegando al punto de exterminarlos.

No es improbable que la lógica del colonialismo de colonos regrese de nuevo a los centros europeos tras su declive después de la derrota de los nazis a raíz del genocidio que cometieron en el siglo pasado, especialmente desde que la extrema derecha está de nuevo en auge en todo el Norte Global, este y oeste. Es una de las crueles ironías de la historia que quienes dicen hablar en nombre de las víctimas del genocidio nazi sean los autores de la campaña de exterminio más horrible de la historia del colonialismo de colonos contemporáneo. Su comportamiento es una fuente de inspiración para la extrema derecha del mundo contemporáneo. Han vuelto a banalizar el genocidio, con la complicidad de los "liberales" que han abandonado los valores humanos más básicos ante la guerra genocida en curso en Gaza, a menudo con el pretexto de la compasión por las víctimas del genocidio nazi."

(Gilbert Achcar , Viento Sur, 17/07/24 , fuente   Gilbert Achcar blog)

21/6/24

Horror en Gaza: La ONU declara culpables a las fuerzas israelíes de abuso sexual y tortura... Una investigación de la ONU ha revelado actos brutales cometidos por el ejército israelí contra hombres, mujeres y niños, y los familiares de las víctimas se vieron obligados a presenciarlos (Robert Inlakesh, Scheerpost)

 "La Comisión Internacional Independiente de Investigación, bajo mandato de la ONU, ha descubierto pruebas de atroces actos de violencia sexual cometidos contra hombres y mujeres palestinos en la Franja de Gaza. Esto se suma a una serie creciente de informes que indican que el problema es generalizado y sistemático.

El informe de las Naciones Unidas, publicado el 12 de junio en virtud de una resolución del Consejo de Derechos Humanos, reveló que las fuerzas israelíes "han atacado y sometido sistemáticamente a palestinos a violencia sexual y de género en línea y en persona desde el 7 de octubre, entre otras cosas mediante desnudez pública forzada, desnudez pública forzada, tortura y abusos sexualizados, y humillación y acoso sexuales".

El informe señalaba tipos específicos de violencia sexual perpetrada por soldados israelíes contra hombres y niños durante operaciones terrestres y detenciones. Los soldados grabaron vídeos y tomaron fotografías de palestinos tras desnudarlos parcial o totalmente. También "coaccionaron a los cautivos para que realizaran movimientos físicos mientras estaban desnudos".

A las familias de los hombres y niños cautivos se les hacía ver cómo desfilaban por la calle, completamente desnudos o en ropa interior, mientras eran objeto de acoso sexual.

La comisión concluyó que la violencia de género "dirigida contra las mujeres palestinas tenía como objetivo humillar y degradar a la población palestina en su conjunto". El informe afirmaba que "el desnudamiento y la desnudez públicos forzados y otros tipos de abusos por parte del personal militar israelí fueron ordenados o condonados."

 "Se han perpetrado actos de violencia sexual en todo el territorio palestino ocupado durante los procesos de evacuación, antes o durante la detención, en casas de civiles y en un refugio para mujeres y niñas", afirmaba el informe.

    Los actos sexuales se llevaron a cabo por la fuerza, incluso bajo amenazas, intimidación y otras formas de coacción, en circunstancias inherentemente coercitivas debido al conflicto armado y a la presencia de soldados israelíes armados".

En febrero, un grupo de expertos de la ONU declaró que existían "pruebas creíbles" de violencia sexual contra mujeres palestinas tanto en Gaza como en Cisjordania. Esto siguió a un informe de la ONU en el que se señalaban dos casos de violación y varios otros casos de abusos sexuales contra mujeres palestinas.

"Es posible que no sepamos durante mucho tiempo cuál es el número real de víctimas", afirmó Reem Alsalem, relatora especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas.

Un informe de la UNRWA publicado recientemente incluía el testimonio de una mujer palestina de 34 años detenida en el centro de detención de Sde Teiman, un improvisado centro de interrogatorios para detenidos capturados en Gaza:

   "Pidieron a los soldados que me escupieran, diciendo 'es una b****, es de Gaza'. Nos golpeaban mientras nos movíamos y decían que nos pondrían pimienta en nuestras partes sensibles [genitales]. Tiraron de nosotras, nos golpearon, nos llevaron en autobús a la prisión de Damon al cabo de cinco días. Un soldado nos quitó el hiyab y nos pellizcaron y tocaron el cuerpo, incluidos los pechos. Teníamos los ojos vendados y sentíamos que nos tocaban, que nos empujaban la cabeza hacia el autobús. Empezamos a apretarnos para intentar protegernos de los tocamientos. Decían 'b****, b****'. Les dijeron a los soldados que se quitaran los zapatos y nos abofetearan la cara con ellos"."

Los testimonios del informe de la UNRWA coinciden con los recogidos por The New York Times en su reciente revelación sobre el centro de Sde Teiman, que incluía denuncias de violación, incluso con barras de metal, y la muerte de un detenido tras sufrir violación anal como forma de tortura sexual.

Se han registrado otras acusaciones de violación, incluidas las de médicos canadienses que trabajan en Gaza, uno de los cuales afirmó que una mujer fue "violada durante dos días hasta que perdió la capacidad de hablar". No se ha llevado a cabo ninguna investigación exhaustiva sobre las montañas de pruebas y acusaciones de violación de palestinos. Por el contrario, las afirmaciones infundadas del gobierno israelí sobre una campaña de violaciones masivas el 7 de octubre han recibido una importante atención internacional.

 El recién publicado informe de la ONU asignó aproximadamente 3.400 palabras a su sección sobre el singular día 7 de octubre y aproximadamente la misma cantidad a su segmento sobre los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad israelíes hasta el 31 de diciembre de 2023, en su versión avanzada sin editar del informe. La sección sobre los crímenes cometidos desde el 7 de octubre tiene aproximadamente la misma extensión, pero contiene 65 notas a pie de página, mientras que la sección sobre los crímenes cometidos el 7 de octubre sólo tiene 24. El informe extrae conclusiones contundentes tanto sobre Hamás como sobre Israel."

 ( Robert Inlakesh, Scheerpost, 14/06/24, traducción DEEPL)

17/6/24

ONU: Israel se une aL ISIS, los talibanes y Sudán en la lista negra de la ONU de violaciones de niños... "Se informó de la muerte o mutilación de unos 19.887 niños palestinos"... la ONU verificó 3.029 violaciones israelíes contra niños en Gaza y más de 4.800 en Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Oriental. Alrededor de 5.698 de estas violaciones fueron cometidas por las fuerzas armadas y de seguridad israelíes

 "Las Naciones Unidas han añadido a Israel a su lista negra de naciones que cometen daños contra los niños. Se une así a Rusia, la República Democrática del Congo, Sudán del Sur, Somalia, Sudán, Siria, Yemen y Myanmar. Entre los actores no estatales de esta categoría se encuentran elISIS, los talibanes y el Ejército de Resistencia del Señor. Hamás y la Yihad Islámica Palestina también se han añadido a esta categoría este año, especialmente por sus atentados contra niños israelíes el 7 de octubre de 2023.

En 26 conflictos en todo el mundo, las Naciones Unidas contabilizaron casi 33.000 violaciones graves contra más de 22.500 niños.

Israel y los Territorios Palestinos Ocupados fueron testigos de un alarmante aumento de las violaciones contra los niños. Tan mala como era la situación allí, era aún peor en Sudán.

Hamás y la Yihad Islámica Palestina fueron responsables de la muerte de 43 niños israelíes el 7 de octubre, por fuego real o con cohetes y otros medios. Grupos militantes palestinos también mataron o mutilaron a niños israelíes en Cisjordania ocupada, Jerusalén Oriental y el norte de Israel. Aún no se han verificado unos tres mil casos de presuntas lesiones a niños israelíes.

Según el informe, en 2023 la ONU verificó 3.029 violaciones israelíes contra niños en Gaza y más de 4.800 en Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Oriental. Alrededor de 5.698 de estas violaciones fueron cometidas por las fuerzas armadas y de seguridad israelíes.

 El año pasado, Israel detuvo a 906 niños palestinos, la mayoría en Cisjordania palestina y Jerusalén Oriental. Algunos seguían encarcelados sin cargos a finales de año. En algunos casos, los israelíes intentaron convertir a los menores en informadores.

Entre las frases más alarmantes del informe figura que "las Naciones Unidas recibieron informes sobre la detención de niños palestinos en la Franja de Gaza, agravada por múltiples formas de violencia sexual."

Señor mío.

Las Fuerzas de Seguridad israelíes mataron a miles de niños en la Franja de Gaza con armas explosivas: "Se informó de la muerte o mutilación de unos 19.887 niños palestinos y los informes están pendientes de verificación".

La ONU pudo verificar que otros 1.975 niños fueron mutilados, entre ellos 166 niñas, principalmente en la Cisjordania palestina y Jerusalén Oriental.

Según los informes, las fuerzas israelíes mutilaron a unos 10.787 niños en Gaza, pero el proceso de verificación está en curso.

Entre los daños sufridos por los niños se incluyen no sólo lesiones corporales, sino también ataques contra escuelas y hospitales que atienden a niños, así como contra profesores y médicos. Las fuerzas de seguridad israelíes perpetraron unos 340 ataques de este tipo, 45 contra escuelas y 326 contra hospitales. Unos 106 profesores, médicos u otro personal de escuelas y clínicas y hospitales pediátricos sufrieron daños a manos de tropas israelíes.

 El informe dice: "Un total de 3.227 solicitudes de permiso (1.895 para niños, 1.332 para niñas) a las autoridades israelíes para que los niños salieran de la Franja de Gaza por el paso fronterizo de Erez, o desde la Cisjordania ocupada, para acceder a tratamiento médico especializado fueron denegadas o no aprobadas a tiempo para llegar a las citas hospitalarias programadas". Esta cifra representaba aproximadamente el 18% de dichas solicitudes, por lo que casi una quinta parte fueron denegadas. Por supuesto, en el último trimestre de 2023, los niños de Gaza con afecciones médicas que necesitaban tratamiento externo simplemente quedaron atrapados, y muchos han muerto de cáncer o enfermedades renales, etc.

El informe añade que, en la guerra de Israel contra Gaza, "todas las infraestructuras, instalaciones y servicios críticos han sido atacados, incluidos los emplazamientos de refugios, las instalaciones de Naciones Unidas, escuelas, hospitales, instalaciones de agua y saneamiento, molinos de grano y panaderías".

Como consecuencia de la falta de electricidad y de estas instalaciones destruidas, "los niños corren peligro de hambruna, desnutrición grave y muerte evitable".

De hecho, la ONU acaba de informar de que a 8.000 niños palestinos de Gaza se les ha diagnosticado desnutrición.

El informe también es mordaz con los crímenes contra niños israelíes cometidos por las Brigadas Izz al-Din al-Qassam de Hamás y las Brigadas Al-Quds de la Yihad Islámica Palestina. Pero también perjudicaron a niños palestinos y el año pasado "organizaron 'campamentos de verano', incluso para niños, exponiéndolos a contenidos y actividades militares".

La ONU hizo un llamamiento a todas las partes para que liberen a los niños rehenes y respeten las leyes de la guerra evitando dañar a niños inocentes en la persecución de sus objetivos bélicos."                 (

5/4/24

Barras de hierro, descargas eléctricas, perros y quemaduras de cigarrillos: Cómo se tortura a los palestinos detenidos en Israel... "No perdonaron a nadie. Había niños de 14 años y hombres de 80"... Haaretz informó de que al menos 27 detenidos de Gaza habían muerto en instalaciones militares israelíes desde el comienzo de la guerra... los hombres llegaron a un lugar donde los obligaron a arrodillarse en el suelo, todavía esposados y con los ojos vendados. "Todos permanecimos así durante 37 días... casi desnudos en el frío abrasador, nuestros cuerpos agotados, nuestras almas a la deriva. La comida apenas alcanzaba para mantenernos con vida"... trajeron soldados con perros. "Los soltaron contra nosotros. Los perros nos atacaban, mientras el comandante seguía golpeándonos con total brutalidad"... "Me colocaron bandas eléctricas por todo el cuerpo y me electrocutaron con potentes descargas hasta la cabeza"... Querían que estuviéramos entre la vida y la muerte... detuvieron a Samoud, a su esposa y a sus hijos, incluido su hijo de dos años... Éramos trabajadores, pero también había allí enfermos, personas con cáncer, algunos ancianos. Todos fueron maltratados, torturados y humillados. No había ningún respeto por la vida humana... Un comandante del ejército vino y emprendió una guerra psicológica contra nosotros. Gritó a su unidad: 'Matadlos a todos, a cada uno de ellos'. Entonces los soldados empezaron a disparar y oímos munición real a nuestro alrededor. No sabía si estaba vivo o muerto

 "Los hombres detenidos por las fuerzas israelíes desde el comienzo de la guerra regresan a Gaza con desgarradores relatos de simulacros de ejecución, palizas constantes y humillantes malos tratos.

 Hombres palestinos detenidos por las fuerzas israelíes desde el comienzo de la guerra en Gaza han relatado a Middle East Eye cómo fueron torturados físicamente con perros y electricidad, sometidos a simulacros de ejecución y recluidos en condiciones humillantes y degradantes.

En sus testimonios a MEE, un hombre que fue sacado por las fuerzas israelíes de una escuela de Gaza donde se había refugiado con su familia, describió cómo había estado esposado, con los ojos vendados y recluido en una jaula de metal durante 42 días.

Durante los interrogatorios, dijo haber recibido descargas eléctricas, así como arañazos y mordeduras de perros del ejército.

Otros hombres también describieron haber sido electrocutados, atacados por perros, rociados con agua fría, privados de comida y agua, privados de sueño y sometidos a música a todo volumen.

"No perdonaron a nadie. Había niños de 14 años y hombres de 80", dijo uno de los hombres, Moaz Muhammad Khamis Miqdad, que fue hecho prisionero en la ciudad de Gaza en diciembre y permaneció recluido más de 30 días.
 
Además de los tres hombres hechos prisioneros en Gaza, MEE habló con un hombre detenido en una redada en la ciudad cisjordana de Qalqilya que dijo que le habían vendado los ojos, desnudado y colgado de los brazos durante interrogatorios en los que fue golpeado repetidamente y quemado con cigarrillos.

 También describió haber estado recluido durante días en condiciones de congelación en las que no se le permitía dormir y de un soldado orinando en una botella y entregándosela después de haber pedido agua.

Los cuatro hombres describieron que los obligaron a desnudarse y que los soldados israelíes los golpearon y maltrataron constantemente durante las semanas que estuvieron detenidos.

MEE también ha hablado con otros ex detenidos que han descrito experiencias similares a las de los hombres de esta historia.

Sus relatos de tortura y malos tratos se suman a denuncias similares formuladas por observadores de derechos humanos.

La conducta de Israel en su guerra contra Hamás en Gaza ya es objeto de un caso de la Corte Internacional de Justicia en el que se le acusa de genocidio y de una investigación en curso sobre crímenes de guerra por parte de la Corte Penal Internacional.

La semana pasada, el New York Times publicó detalles de una investigación inédita de la Unrwa, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, en la que se denuncian malos tratos a cientos de prisioneros palestinos detenidos durante la guerra de Gaza.

Muchos de esos detalles parecen coincidir con los testimonios de antiguos detenidos que hablaron con MEE.

El jueves, Haaretz informó de que al menos 27 detenidos de Gaza habían muerto en instalaciones militares israelíes desde el comienzo de la guerra. Decía que algunas de las muertes se habían producido en la base militar de Sde Teiman, en el sur de Israel, y en la base de Anatot, en Cisjordania.

 El viernes, Alice Jill Edwards, relatora especial de la ONU sobre la tortura, declaró que estaba investigando las denuncias de tortura y malos tratos a detenidos palestinos por parte de Israel y que estaba en conversaciones con las autoridades israelíes para visitar el país en una misión de investigación.

Ramy Abdu, presidente de Euro-Med Human Rights Monitor, que también ha recopilado informes sobre tortura bajo custodia, afirmó que los testimonios de palestinos liberados de detenciones israelíes eran "profundamente inquietantes".

Abdu declaró a MEE: "Estos testimonios revelan un patrón sistemático de abusos, que incluye cacheos forzosos, acoso sexual, amenazas de violación, palizas graves, ataques con perros y negación de necesidades como comida, agua y acceso a instalaciones sanitarias. Estos actos no sólo infligen dolor físico, sino que también dejan secuelas psicológicas duraderas en las víctimas.

"El uso de tácticas tan brutales, especialmente contra grupos vulnerables como mujeres, niños y ancianos, es reprobable y constituye una grave violación de la dignidad humana y del derecho internacional."

Miriam Azem, defensora asociada de Adalah, organización palestina de derechos humanos, afirmó que los informes sobre "torturas y malos tratos generalizados" infligidos a detenidos palestinos bajo custodia israelí exigen una intervención internacional inmediata.

 "Cientos de palestinos de Gaza permanecen incomunicados, en paradero desconocido. La urgencia del momento actual exige no sólo atención, sino la intervención inmediata y decidida de la comunidad internacional. Cualquier falta de intervención supone una grave amenaza para la vida de los palestinos", declaró Azem a MEE.

El ejército israelí no había respondido a la solicitud de comentarios de MEE en el momento de la publicación. En respuesta a las denuncias de malos tratos a detenidos, el ejército israelí ha declarado que esa conducta "viola los valores de las FDI y contraviene sus órdenes, por lo que está absolutamente prohibida".

Ha afirmado que sus soldados actúan "de acuerdo con el derecho israelí e internacional para proteger los derechos de los detenidos". Ha afirmado que se están investigando todas las muertes bajo custodia militar israelí y que algunos de los fallecidos padecían enfermedades o lesiones preexistentes.

Me pusieron de rodillas contra la pared

Naeem Youssef Salem Abu Al-Hassan, un joven de 19 años de Jabalia, en el norte de Gaza, dijo a MEE que había sido detenido junto con otros jóvenes de entre 18 y 25 años después de que las fuerzas israelíes ordenaran a los residentes restantes que abandonaran la ciudad el 27 de diciembre de 2023.

Para entonces, dijo, él y su familia habían soportado semanas de ataques aéreos, ataques con tanques y disparos de francotiradores que habían destruido gran parte del barrio y matado a varios de sus familiares.

Poco después, dijo Hassan, los soldados israelíes le pidieron que identificara dos cadáveres en la calle que, según ellos, eran combatientes.

 Hassan dijo que desconocía la identidad de los cadáveres y que no tenía ninguna relación con los combatientes.

"No me creyeron e insistieron en que los reconociera o, de lo contrario, me dispararían y me arrojarían junto a los cadáveres. No supe qué decir. Entonces me pusieron de rodillas contra la pared".

Hassan dijo que entonces los soldados le dieron patadas y le llamaron mentiroso. Lo esposaron, le vendaron los ojos y lo arrastraron hasta una casa cercana donde también había otros detenidos.

"Un soldado estaba fumando un cigarrillo e intentaba quemarme en la cara. Le dije que no podía soportarlo, así que empezó a golpearme y a darme patadas", relató.

Esa noche, los hombres fueron detenidos y sacados a la calle, donde, según Hassan, estaban rodeados de soldados y tanques. Habían cavado agujeros profundos en la calle y un soldado empezó a empujarlo hacia uno de ellos.

"Sentí que ya estaba, que me iba a matar. Este será probablemente mi último aliento", dijo.

En lugar de eso, subieron a los hombres a camiones. Los llevaron de un lado a otro durante varias horas, mientras los soldados que los custodiaban los maldecían, pateaban y golpeaban. Luego los trasladaron a otro vehículo y los llevaron de un lado a otro, sin dejar de golpearlos.

 Finalmente, los dejaron en un lugar desconocido. Cinco soldados entraron en la habitación donde estaban retenidos y continuaron golpeándolos.

Esta pauta de traslado en vehículos de un lugar a otro, mientras los golpeaban, continuó durante varios días.

Finalmente, los hombres llegaron a un lugar donde los obligaron a arrodillarse en el suelo, todavía esposados y con los ojos vendados.

"Todos permanecimos así durante 37 días... casi desnudos en el frío abrasador, nuestros cuerpos agotados, nuestras almas a la deriva. La comida apenas alcanzaba para mantenernos con vida", dijo Hassan.

Cuando los hombres intentaron quejarse de las condiciones de su detención, sus captores trajeron soldados con perros.

"Los soltaron contra nosotros. Los perros nos atacaban, nos arañaban mientras el comandante seguía golpeándonos con total brutalidad".

Cada pocos días se llevaban a los hombres para interrogarlos. Hassan dijo que le mostraban imágenes de túneles y sus interrogadores le preguntaban qué sabía de ellos.

"Cuando les decía que no sabía nada, me daban bofetadas, puñetazos, golpes y patadas por todo el cuerpo", cuenta Hassan.

"Los soldados con su comandante hacían mucho ruido... así que no podíamos dormir y permanecíamos agotados y completamente tensos por la fatiga, el hambre y la tortura".

Una noche, de madrugada, mientras intentaba descansar, un soldado despertó a Hassan de una patada y lo arrastró hasta un autobús con otros cuatro hombres. El autobús los llevó a Karm Abu Salem, el principal paso fronterizo entre Israel y el sur de Gaza, donde fueron liberados.

"El comandante nos gritó que camináramos deprisa, pero yo apenas podía andar [a causa] de los golpes y de estar de rodillas y de la falta de comida y de sueño. Los soldados empezaron a correr detrás de nosotros para asustarnos".

Hassan dijo que los hombres consiguieron arrastrarse hasta unos autobuses de la ONU cercanos que esperaban para recogerlos.

Querían que estuviéramos entre la vida y la muerte

Moaz Muhammad Khamis Miqdad, de 26 años, contó a MEE que había sido acorralado a punta de pistola por soldados israelíes el 21 de diciembre mientras se refugiaba en una escuela con su familia en el barrio de Sheikh Radwan de la ciudad de Gaza.

Junto con otros hombres, lo obligaron a desnudarse hasta quedar en ropa interior. Después los llevaron a una mezquita cercana, donde les ataron las manos a la espalda y los obligaron a arrodillarse.

"Luego nos metieron en un camión, donde más soldados y fuerzas de seguridad se ensañaron con nosotros con palizas e insultos masivos", recordó Miqdad.

El camión los llevó a un centro de detención donde las palizas continuaron sin tregua.

"Nos torturaron durante horas, rociándonos con agua fría mientras estábamos casi desnudos. Estaban decididos a torturarnos y quebrarnos".

Finalmente, uno a uno, los hombres fueron llevados a una sala de interrogatorios donde, según Miqdad, la tortura empeoró.

"Los soldados me preguntaron dónde estaba el 7 de octubre y qué hacía. Les dije que no tenía nada que ver con los sucesos del 7 de octubre, pero no les importó. Me atacaron con puñetazos y patadas aún más excesivos, y esta vez también con sus armas".

Magullados y sangrando, los subieron a otro camión y los llevaron a una habitación oscura y fría.

"Estaba desnudo, frío, golpeado, hambriento, exhausto y completamente agotado. Si algún prisionero se quedaba dormido, los soldados lo golpeaban con saña en la cabeza o en el pecho para mantenerlo despierto. Querían que estuviéramos entre la vida y la muerte".

Al cabo de un par de días, los subieron a un autobús, esta vez con otros 50 prisioneros. Mientras el autobús los llevaba a un centro de detención en otra zona, fueron golpeados por soldados, esta vez armados con barras de hierro.

"Si alguien gritaba de dolor, lo golpeaban aún más fuerte", dijo Miqdad.

Tras dos semanas detenido, Miqdad dijo que le permitieron ducharse. Pero incluso esto podía suponer una paliza humillante.

"El tiempo de ducha se limitaba a cuatro minutos. Tenía miedo de quitarme la ropa interior y no recuperarla nunca. Si te retrasabas un segundo en la ducha, los soldados te ataban a barras de metal y te golpeaban durante cuatro horas. Los soldados y los comandantes venían y te golpeaban con sus armas, barras de metal y botas".
Guerra entre Israel y Palestina: Hallan hematomas en los cadáveres de palestinos que murieron detenidos por Israel
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Por la noche, los detenidos eran obligados a dormir desnudos y sin mantas en el suelo de lo que, según Miqdad, parecía un cuartel del ejército. La música sonaba a todo volumen.

Durante un interrogatorio, Miqdad dijo que le preguntaron por qué se había quedado en la ciudad de Gaza, en lugar de ir al sur, como Israel había dicho a los residentes que hicieran. Les dijo que no tenía dinero para hacer el viaje.

"No les gustó mi respuesta. Me devolvieron a la oscura sala de la prisión, con los ojos vendados. Nos prohibieron hacer cualquier movimiento o gesto. Si intentábamos ajustarnos la venda para secarnos las lágrimas y la sangre, los soldados se volvían locos, nos gritaban y nos golpeaban como locos".

Tras el interrogatorio, Miqdad dijo que lo sentaron en una silla.

"Me colocaron bandas eléctricas por todo el cuerpo y me electrocutaron con potentes descargas hasta la cabeza".

Tras varios días más de este tratamiento, a Miqdad le dijeron que lo trasladaban. Le vendaron los ojos y lo subieron a un autobús. Muchos de los otros hombres que iban en el autobús estaban enfermos y eran ancianos, dijo.

El autobús circuló durante un rato y luego se detuvo.

"Nos echaron a todos y amenazaron con disparar y matar a cualquiera que se moviera de la fila, o mirara hacia atrás, o intentara ayudarse".

"Un joven estaba totalmente paralizado por las duras condiciones, así que lo llevé en brazos a pesar de que apenas podía cargar conmigo mismo. Los soldados me vieron y empezaron a gritar y a disparar, pero no me importó, seguí caminando y no miré atrás. En esos momentos no pesaba".
'Piensas que vas a morir mil veces'

Omar Mahmoud Abdel Qader Samoud también se había visto obligado a buscar refugio en una escuela con miembros de su familia después de que su casa fuera destruida por un ataque aéreo el 14 de noviembre.

Al cabo de varias semanas, soldados israelíes acudieron a la escuela y detuvieron a Samoud, a su esposa y a sus hijos, incluido su hijo de dos años.

"Nos esposaron, nos vendaron los ojos y nos llevaron a una colina cercana", cuenta Samoud.

"Los tanques rondaban a nuestro alrededor, creando una escena mortal de horror y miedo. En esos momentos piensas que vas a morir mil veces".

Samoud dijo que permaneció con los ojos vendados y esposado durante los 42 días que duró su detención, y que apenas le dieron comida suficiente para sobrevivir.

"Los soldados nos obligaban a arrodillarnos durante 24 horas. Irrumpían en los barracones donde nos mantenían como rehenes, hacían mucho ruido con sus barras de hierro, daban patadas y lo rompían todo.

"La temperatura era gélida, ya que [la celda] era de hierro, muy parecida a las jaulas que se utilizan para los animales... El objetivo de los soldados era torturarnos, quebrarnos, demostrarnos quién manda y que nuestras vidas dependían de ellos".

Los prisioneros que levantaban la cabeza corrían el riesgo de ser enviados a la "sala fantasma", explicó Samoud.

"Te conviertes en un fantasma, sin que te vean ni te oigan", dijo. "Te atan las manos y las piernas, te prohíben ir al baño. Te niegan el agua y la comida y te dejan así unos días".

Otra habitación era conocida como el "disko".

"Un soldado me arrastró por el suelo, desnudo y esposado, y me colocó sobre un trozo de alfombra", recuerda Samoud.

"Los soldados me rociaban con agua helada y colocaban un ventilador frente a mí. Me dejaban varios días, sin comida ni agua ni la posibilidad de levantarme e ir al baño. Me orinaba encima y pedía clemencia, pero no les importaba.

"Los soldados me daban patadas en todas las partes del cuerpo. Imagínate desnudo, esposado en el suelo, con cinco o seis soldados dándote patadas con las botas, golpeándote con armas y bates.

"Luego me pidieron que me sentara. ¿Cómo iba a sentarme? Cuando no podía seguir sus órdenes, me golpeaban aún más fuerte. Me destrozaron por completo. Pensé que esta pesadilla no acabaría nunca".

A veces, los soldados soltaban a los perros sobre los hombres cautivos mientras los obligaban a tumbarse boca abajo en el suelo, aún esposados y con los ojos vendados.

"Los soldados cerraban la puerta y dejaban que los perros nos torturaran durante dos o tres horas", dijo Samoud. Dijo que también lo habían sometido a descargas eléctricas.

Durante los interrogatorios, los detenidos eran inmovilizados en sus sillas con pinzas en los brazos y las piernas. A veces estas sesiones duraban desde las 9 de la mañana hasta medianoche, y en una de ellas Samoud dijo que le habían roto los dedos de los pies.

"Parte de la técnica de tortura consistía en romper las abrazaderas mientras las tenías puestas en las piernas. [El interrogador] vino a quitármelas pero empezó a golpearlas con tanta fuerza que grité de dolor. Se me rompían los dedos de los pies, pero él seguía golpeándolos. El dolor era insoportable.

"Me dejaron así, con los dedos rotos y ensangrentados durante 20 días, tirado como una alfombra. Perdí más de 25 kilos mientras estuve secuestrado y no puedo andar a causa de la tortura".
'Todos fueron maltratados, torturados y humillados'

Ali Nayef Muhammad Al-Masry, de 34 años, formaba parte de un grupo de hombres detenidos en enero durante una redada nocturna de las fuerzas israelíes en la ciudad de Qalqilya, en el norte de Cisjordania.

Masry, natural de Gaza, y los demás hombres habían estado trabajando anteriormente en Israel, pero fueron desplazados a Qalqilya cuando se les retiró el permiso de trabajo al comienzo de la guerra.

Tras una redada del ejército en el edificio donde se alojaban, les vendaron los ojos, los esposaron y los arrastraron hasta un espacio junto a la valla que separa Cisjordania de Israel.

"Nos tuvieron allí cerca de un mes. Éramos trabajadores, pero también había allí enfermos, personas con cáncer, algunos ancianos. Todos fueron maltratados, torturados y humillados. No había ningún respeto por la vida humana", afirma Masry.

    Cuando pedía agua, el soldado se reía, se iba a un rincón, orinaba en una botella de plástico y me la traía para beber".

Un día, Masry fue uno de los 10 hombres separados por los soldados del resto de los detenidos. Los hicieron desnudarse y arrodillarse junto a la valla.

"Un comandante del ejército vino y emprendió una guerra psicológica contra nosotros. Gritó a su unidad: 'Matadlos a todos, a cada uno de ellos'. Entonces los soldados empezaron a disparar y oímos munición real a nuestro alrededor. No sabía si estaba vivo o muerto".

A continuación los llevaron a una sala para interrogarlos.

"La primera pregunta fue: '¿A quién conoces? Y me enseñó fotos de mi barrio. Si no le gustaban mis respuestas, me colgaba de los brazos, aún esposado. Mi interrogatorio duró 10 días. Durante todo ese tiempo, no sabía cuándo era de día y cuándo de noche. Me congelaba todo el tiempo. Desnudo, helado y esposado".

 Otras veces, dijo Masry, su interrogador le quemaba cigarrillos en la piel y le daba patadas. Le hacían sentarse en una silla que administraba descargas eléctricas y le impedían dormir.

"Los soldados y su comandante eran monstruos. Cuando pedía agua, el soldado se reía, se iba a un rincón, orinaba en una botella de plástico y me la traía para beber. Cuando me negaba, me la echaba toda encima".

Al cabo de varias semanas, a Masry y a los demás hombres los esposaron y les vendaron los ojos, los subieron a un camión del ejército y los condujeron durante seis horas a Karm Abu Salem.

"Antes de soltarnos, nos desnudaron de nuevo y nos quitaron la ropa. Cuando nos dejaron había 55 hombres y seis mujeres detenidos. Nos hicieron caminar hacia el norte y, tras recorrer una larga distancia, los soldados empezaron a dispararnos.

"Más tarde nos enteramos de que las seis mujeres habían sido secuestradas dentro de Gaza y llevaban tres meses como rehenes. No sabíamos nada de ellas"." 

(Ahmed Aziz, Lubna Masarwa and Simon Hooper , Middle East Eye, 11/03/24; traducción DEEPL, enlaces en el original)

15/3/24

Save the children: El genocidio israelí causa la "destrucción psicológica total" de los niños de Gaza... "Cinco meses de violencia, desplazamientos, hambre y enfermedades, sumados a casi 17 años de bloqueo, han causado un daño mental incalculable a los niños de Gaza"... Algunas madres y personal hospitalario que huyen de las bombas y las tropas invasoras israelíes se han visto obligados a abandonar a los recién nacidos y dejarlos morir solos

"Además de matar, mutilar y desplazar por la fuerza a cientos de miles de niños palestinos, el ataque genocida de Israel contra Gaza ha causado un tremendo daño psicológico a los niños de la asediada franja, según se detalla en un informe de Save the Children publicado el martes.

El informe de la organización benéfica, titulado Atrapados y marcados: The Compounding Mental Harm Inflicted on Palestinian Children in Gaza-examina cómo "cinco meses de violencia, desplazamiento, hambre y enfermedad, sumados a casi 17 años de bloqueo, han causado un daño mental implacable a los niños de Gaza".

"Los niños de Gaza están atravesando un periodo de conmoción y dolor a gran escala".

Jason Lee, director de Save the Children en el territorio palestino ocupado, afirmó en un comunicado que "es inaceptable que ningún niño tenga que enfrentarse a los horrores que han vivido los de Gaza. Mientras esquivan bombas y balas, huyen por calles sembradas de escombros y cadáveres, se ven obligados a dormir al aire libre y carecen de los alimentos básicos y el agua potable que necesitan para sobrevivir, los niños de Gaza atraviesan un periodo de conmoción y dolor a gran escala."

"Los niños de Gaza ya vivían con una angustia inimaginable tras 16 años de bloqueo y sucesivas escaladas de violencia", añadió Lee. "Esta guerra y las cicatrices físicas y mentales que está dejando en los niños está erosionando aún más su capacidad de recuperación".

Una madre de cuatro niños de entre 7 y 14 años declaró a Save the Children que "ni siquiera diría que su salud mental se ha deteriorado, sino que ha sido aniquilada. Una destrucción psicológica total".

Otra madre de Gaza dijo: "Nuestros hijos ya han vivido diferentes guerras. Ya carecían de resiliencia y ahora es muy difícil sobrellevar la situación. Los niños están asustados, enfadados y no pueden dejar de llorar. Incluso muchos adultos hacen lo mismo. Esto es demasiado para que lo afronten los adultos, y mucho más los niños".

Waseem, un padre, dijo que "los niños de aquí lo han visto todo. Han visto las bombas, las muertes, los cadáveres... ya no podemos seguir fingiendo con ellos. Ahora lo entienden y lo han visto todo. Ahora, mi hijo puede incluso decir qué tipos de explosivos están cayendo: puede oír la diferencia".

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Gaza es "el lugar más peligroso del mundo para ser niño", ya que más de 13.000 menores palestinos han muerto, y muchos miles más han resultado heridos, por los ataques israelíes, y cientos de miles de niños forman parte de los aproximadamente 2 millones de los 2,3 millones de habitantes de Gaza que se han visto desplazados a la fuerza por los bombardeos y la invasión de Israel.

Los jóvenes palestinos que sobreviven a las bombas y las balas de Israel se enfrentan a una enfermedad y un hambre galopantes que están matando no sólo a bebés y niños, sino también a adolescentes y ancianos, mientras soldados y civiles israelíes siguen impidiendo la entrada en Gaza de ayuda vital. Los expertos de la ONU afirman que la inanición forzada de los gazatíes por parte de Israel es un acto genocida del tipo que se ordenó a Israel que impidiera en el fallo preliminar de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) del 26 de enero en respuesta a las acusaciones de genocidio israelí dirigidas por Sudáfrica.

Muchos niños palestinos supervivientes han perdido a uno o ambos progenitores. Algunos han perdido familias enteras. Incluso se ha acuñado un nuevo acrónimo para describir a algunos de estos huérfanos: WCNSF, o "niño herido, sin familia superviviente".

Alrededor de 1.000 de esas heridas requirieron la amputación de uno o más miembros del niño. Debido a la falta de medicamentos provocada por el asedio israelí, muchos pequeños han sido amputados sin anestesia. Los gritos y las plegarias llenan el aire de los quirófanos improvisados, ya que la implacable embestida de Israel ha arrasado los hospitales, las clínicas y la infraestructura sanitaria de Gaza.

A veces, incluso las historias de supervivientes tienen finales trágicos, como en el caso de Dunia Abu Mohsen, una niña de 12 años que primero perdió una de sus piernas, a sus padres y a dos hermanos en un ataque aéreo israelí, y después la vida cuando un tanque de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) disparó un proyectil contra el hospital en el que se recuperaba. O Kareem Abu Zaid, de 2 años, que sobrevivió a tres ataques aéreos israelíes distintos que mataron a familiares cercanos, incluidas su madre y su hermana, antes de morir en un cuarto ataque de las FDI.

El Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, ha documentado numerosos casos de ejecuciones sumarias de civiles por parte de tropas israelíes, entre ellos mujeres y niños. El grupo también acusa a los invasores israelíes de secuestrar a niños palestinos y trasladarlos a la fuerza desde Gaza.

Por su parte, los expertos de la ONU han instado a que se investiguen los informes según los cuales las tropas israelíes han detenido arbitrariamente, abusado sexualmente y ejecutado a mujeres y niñas palestinas en Gaza.

El informe de Save the Children también señala el trauma sufrido por padres y cuidadores.

"La angustia emocional de esquivar bombas y balas, de perder a seres queridos, de verse obligados a huir por calles llenas de escombros y cadáveres, y de despertarse cada mañana sin saber si podrán comer, ha dejado a los padres y cuidadores cada vez más incapacitados para hacer frente a la situación", afirma la organización. "El apoyo, los servicios y las herramientas que necesitan para cuidar de sus hijos están cada vez más lejos de su alcance".

Las madres embarazadas lo han pasado especialmente mal, ya que a menudo se han visto obligadas a dar a luz en tiendas de campaña, calles e incluso aseos públicos debido a la destrucción de viviendas e instalaciones sanitarias por parte de Israel. Algunas madres y personal hospitalario que huyen de las bombas y las tropas invasoras israelíes se han visto obligados a abandonar a los recién nacidos a morir solos y en descomposición..

Dos madres han muerto cada hora desde el comienzo del genocidio, según estimó ONU Mujeres en enero.

La infraestructura de salud mental de Gaza también ha sido devastada por la embestida israelí en un momento en que alrededor de la mitad de los 1,1 millones de niños del enclave necesitan apoyo psicológico.

Save the Children instó a un alto el fuego y a la "aplicación efectiva de las medidas provisionales de la CIJ", así como a que Israel permita el libre flujo de ayuda a Gaza para evitar muertes por inanición y enfermedades.

"Todavía hay esperanza de que, con el apoyo adecuado, esto pueda revertirse", subrayó Lee. "A lo largo de la infancia, hay ventanas críticas de oportunidad para abordar el impacto del conflicto. Pero nada de esto es posible sin un alto el fuego inmediato y definitivo y un acceso seguro y sin restricciones a la ayuda para que los trabajadores humanitarios puedan proporcionar el apoyo crítico necesario."

( Brett Wilkins , ScheerPost, 15/03/24, traducción DEEPL, enlaces en el original, fuente Common Dreams)

12/2/24

El caso de una niña desaparecida de seis años, expone los riesgos mortales que enfrentan los niños en Gaza

 "(...) La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina ha pedido la intervención urgente de la comunidad internacional para detener los ataques contra el personal médico y ayudar en la búsqueda de una niña de seis años llamada Hind, así como de dos miembros del equipo médico de emergencias de la organización, Yousef Zaino y Ahmed al-Madhoun, quienes llevan casi cuatro días desaparecidos. Hind y una pariente suya, una adolescente de 15 años llamada Layan Hamadeh, llamaron el lunes a la Media Luna Roja en busca de ayuda, ya que tanques israelíes se estaban aproximando al automóvil de su familia en la ciudad de Gaza. Los seis miembros de la familia de Hind murieron a manos de las fuerzas armadas israelíes, incluida Layan Hamadeh. Estas fueron las últimas palabras de la joven, que quedaron grabadas en la llamada que mantuvo con un operador de la Media Luna Roja.

Layan Hamadeh: “¿Hola?”.

Operador de la Media Luna Roja: “Hola, querida”.

Layan Hamadeh: “¡Nos están disparando!”.

Operador de la Media Luna Roja: “¿Hola?”.

Layan Hamadeh: “¡Nos están disparando! El tanque está al lado mío”.

Operador de la Media Luna Roja: “¿Estás escondida?”.

Layan Hamadeh: “Sí, en el automóvil. Estamos al lado del tanque”.

Operador de la Media Luna Roja: “¿Estás dentro del automóvil?”.

Layan Hamadeh: [gritos].

Operador de la Media Luna Roja: “¿Hola? ¿Hola?”.

Después de que todos los miembros de su familia murieran, Hind, de seis años, quedó atrapada en el automóvil al tiempo que el personal de respuesta a emergencias intentaba llegar hasta ella. (...)"                  (Democracy now, 02/02/24)

12/1/24

"De pronto, una voz descarnada crepita en un altoparlante. –Vengan, perros. ¿Dónde están todos los perros de Khan Yunis? Vengan, vengan retumba la voz, en árabe. Me paro y salgo de la choza. La invectiva continúa: –Hijo de puta. La concha de tu madre. Los chicos trepan por las dunas hasta el alambre electrificado que separa el campo del asentamiento judío. Desde allí arrojan piedras hacia dos jeeps artillados. Tres ambulancias se alinean en el camino debajo de las dunas, en previsión de lo que está por suceder. Explota una granada. Los chicos, la mayoría de no más de diez u once años, se dispersan. Corren con torpeza por la arena hasta quedar fuera de la vista, detrás de una duna, frente a mí. No se escuchan los disparos. Los soldados usan silenciadores. Las balas de los rifles M16 atraviesan de lado a lado los magros cuerpos de los pibes... nunca antes había visto a soldados atraer a los chicos como ratones a una trampa y matarlos por deporte” (Chris Hedges)

 "Para el primer ministro israelí Ariel Sharon el espantoso atentado del martes en un club en Rishon Letzion demuestra que es imposible discutir la paz con la Autoridad Palestina y su líder, Yaser Arafat, y justifica su campaña militar contra la población palestina, tan indiscriminada e inaceptable como los ataques explosivos contra la población israelí. 

 Parece evidente lo contrario: dos meses de ataques sin restricciones, en la que se emplearon contra civiles desarmados tanques, aviones y armas pesadas, no han impedido que un solitario suicida palestino volviera a subir una apuesta en la que ambos pueblos son víctimas.
Pero mientras Arafat condena esos ataques, debidos a organizaciones que cuestionan su liderazgo, Sharon reivindica cada acto de su Ejército, rechaza las investigaciones dispuestas por las Naciones Unidas y promete nuevos golpes, para los que acaba de obtener el visto bueno del presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. 

Sigue así una línea en la que persiste desde hace medio siglo. Su instrumento es el asesinato de civiles y su objetivo la expulsión de los palestinos de sus tierras. Las únicas fuentes que se citarán aquí para ejemplificarlo son israelíes, judías u occidentales. 

Mujeres y chicos

En octubre de 1953 una mujer israelí y sus dos hijitos fueron asesinados mientras dormían, cerca de la frontera jordana. En represalia, los hombres de la unidad de inteligencia que conducía Sharon redujeron a escombros la aldea jordana de Qibya, según relata el historiador israelí Avi Shlaim. Entre las ruinas de las 45 casas destruidas se encontraron 69 cadáveres, dos tercios de ellos mujeres y chicos. 

El observador de las Naciones Unidas afirmó que “en todas las casas encontramos la misma historia: puertas astilladas a tiros, cuerpos desparramados en el umbral, indicando que los habitantes fueron forzados por los disparos a permanecer adentro hasta que sus casas cayeron sobre ellos”, demolidas con TNT. El Departamento de Estado de Estados Unidos expresó que los responsables debían rendir cuentas por sus crímenes y el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Moshé Sharett, escribió en su diario privado: “Es una mancha indeleble que no podremos borrar durante muchos años”.

En su autobiografía, publicada en 1989, Sharon se jactó de haber demostrado con esa acción que “ya no sería posible derramar sangre judía con impunidad”. La nueva estrategia estrenada por Sharon consistió en sembrar el pánico entre los pobladores vecinos, con la pretensión de que ellos y los estados árabes en los que vivían se encargaran de contener a los autores de los atentados.

“Esta estrategia estaba acompañada conscientemente del castigo colectivo y la muerte de inocentes”, escribió Sergio Rotbart en un site de la Organización Sionista Mundial. “Cada operativo de represalia enciende un nuevo mar de odio”, anotó Sharett en su diario. Sharon llevó esa doctrina al más absurdo extremo ahora, al sitiar a Arafat y al mismo tiempo exigirle que detuviera los atentados suicidas que ni el propio Ejército israelí es capaz de contener, porque en realidad los provoca con su desempeño.

Un libreto macabro

La atroz masacre del mes pasado en Jenin, donde una vez más las personas fueron sepultadas vivas bajo los escombros de sus casas, repite aquel libreto macabro e ineficaz por el que la prensa israelí llama a Sharon “La topadora”. Su otra especialidad es construir asentamientos judíos en tierras arrebatadas a los palestinos, con la explícita intención de crear hechos consumados. En su libro “Guerrero”, Sharon recuerda una reunión degabinete a principios de la década de 1970. Allí dijo que para controlar la zona en el futuro, debían “establecer una presencia judía ya. De otro modo, careceríamos de motivación para estar allí en momentos difíciles más adelante”. 

Entre 1977 y 1981, como ministro de Agricultura, impulsó la colonización. En mayo de 1990, fue designado ministro de Vivienda, y dispuso acelerar la construcción de asentamientos en Gaza. Su declarado propósito era establecer a dos millones de colonos judíos. Sólo llegó a la décima parte, pero esos 200.000 colonos están distribuidos de modo de interrumpir la contigüidad de los territorios palestinos. “Si están los asentamientos, no se creará un estado palestino”, había escrito. Desde que asumió el gobierno, en poco más de un año se crearon 34 nuevos asentamientos, cuya defensa es invocada para la comisión de todo tipo de atrocidades, que incluyen ataques contra médicos y ambulancias que intentan socorrer a las víctimas palestinas y a los periodistas que documentan los hechos.

El gran columnista norteamericano Anthony Lewis escribió el mes pasado en The New York Review of Books que esos asentamientos, cuya intercomunicación se asegura mediante una red de autopistas exclusivas para israelíes y cuya provisión de agua custodia el Ejército israelí, han dividido la Ribera Occidental en cantones separados por fuerzas militares y puestos de control armado. 

Según la minuciosa enumeración de Ha’aretz Sharon siempre se opuso a cualquier acuerdo de paz, ya sea el tratado de 1979 con Egipto, el retiro de las tropas israelíes del sur del Líbano en 1985, la participación en la conferencia de paz en Madrid de 1991,o los acuerdos de Oslo de 1993, que ahora ha sepultado bajo sus tanques y topadoras. 

La calle de las ruinas

En 1956, durante la campaña anglofrancesaisraelí para apoderarse del canal de Suez, los paracaidistas de Sharon masacraron a 273 prisioneros. El entonces jefe de compañía Arye Biro admitió haberle disparado a 49 aterrados trabajadores viales sudaneses dentro de una excavación en el estratégico paso de Mitla. “Uno huyó con heridas en el pecho y una pierna, pero volvió gateando porque tenía sed. Pronto se unió a sus compañeros.” Agregó que luego mataron a 56 soldados e irregulares egipcios que avanzaban en un camión. “Chorreaba sangre por cada agujero en la caja del camión.” 

Luego de la guerra de 1967, Sharon quedó a cargo del Comando Sur y de la denominada pacificación de la franja de Gaza. En 1970, según el relato de Phil Reeves publicado en The London Independent, las tropas de Sharon penetraron en Beach Camp, “una villa miseria abigarrada de casitas bajas de dos habitaciones” y surcada por innumerables callejuelas. Las topadoras arrasaron centenares de casas y abrieron “una calle amplia y recta para que las tropas israelíes y sus blindados se movieran con comodidad a través del campo”. La calle se llamó Had’d, que quiere decir ruinas. Al año siguiente, las tropas de Sharon demolieron otras 2.000 viviendas en la franja de Gaza y deportaron a 16.000 personas.

Matar por deporte

En octubre de 2001 la revista norteamericana Harper’s publicó el “Diario de Gaza” del periodista Chris Hedges. El 7 de junio de ese año, estaba en el campo de refugiados Khan Yunis, “al borde de las dunas, derrotado por el calor, la arena, la multitud en movimiento, el olor de las cloacas al aire libre y de la basura en putrefacción”. Los hombres en sus largas túnicas grises fumaban, los chicos descalzos jugaban con gastadas pelotas de fútbol y bolas de papel. “La inmovilidad es total. El campo espera, como si contuviera el aliento. De pronto, desde el aire seco y ardiente, una voz descarnada crepita en un altoparlante. –Vengan, perros. ¿Dónde están todos los perros de Khan Yunis? Vengan, vengan retumba la voz, en árabe. 

“Me paro y salgo de la choza. La invectiva continúa:
–Hijo de puta. La concha de tu madre.

“Los chicos trepan por las dunas hasta el alambre electrificado que separa el campo del asentamiento judío. Desde allí arrojan piedras hacia dos jeeps artillados. Tres ambulancias se alinean en el camino debajo de las dunas, en previsión de lo que está por suceder. Explota una granada. Los chicos, la mayoría de no más de diez u once años, se dispersan. Corren con torpeza por la arena hasta quedar fuera de la vista, detrás de una duna, frente a mí. No se escuchan los disparos. Los soldados usan silenciadores. Las balas de los rifles M16 atraviesan de lado a lado los magros cuerpos de los pibes. Más tarde, en el hospital, veré la destrucción: los estómagos destripados, los orificios en piernas y torsos”. En otros conflictos que cubrí, agrega Hedges, también mataban chicos. “Pero nunca antes había visto a soldados atraer a los chicos como ratones a una trampa y matarlos por deporte.”

Mínima y máxima

El periodista, pacifista y ex diputado israelí Uri Avnery describió los objetivos de mínima y de máxima de Sharon. De mínima, “encerrar a los palestinos en diversos enclaves, cada uno rodeado por asentamientos, autopistas y unidades del Ejército. En esas grandes prisiones, se permitiría a los palestinos ‘manejar sus propios asuntos’, ofrecer mano de obra barata y un mercado cautivo”. 

De máxima, “explotar una situación de guerra o una crisis mundial para expulsar del país a todos los palestinos, incluso aquellos que son ciudadanos israelíes”. Según Avnery, el presunto objetivo de “destruir la infraestructura del terrorismo” es sólo un slogan para unir al pueblo israelí, espantado por los atentados suicidas, y para montarse en la denominada “guerra contra el terrorismo” de Bush. Su verdadero objetivo es quebrar la columna vertebral del pueblo palestino, convertirlo en una piltrafa, aplastar sus instituciones, dice.
Avnery desafió la prohibición oficial e ingresó subrepticiamente a Ramallah. Frente al ministerio de Educación había un rosedal. “Había, porque un tanque le pasó por encima, sin razón aparente, y apenas dejó un rosal florecido, sólo para darles una lección. Las computadoras fueron arrancadas y arrojadas al piso, la caja fuerte volada y el dinero que contenía robado, los papeles desparramados por el piso, los cajones vaciados, los teléfonos aplastados, los muebles puestos patas arriba.” El verdadero objetivo de este vandalismo “aparece claro. 

Los discos duros de las computadoras y todos los archivos de importancia fueron retirados: las listas de alumnos y de profesores, los resultados de sus exámenes, toda la logística del sistema educativo palestino. El ministerio de Salud sufrió el mismo destino. Se llevaron los discos duros que contenían toda la información, el estado de las enfermedades, los análisis clínicos, las listas de médicos y enfermeras. 

Esto ocurrió con casi todas las oficinas del gobierno palestino. Desapareció el catastro de la propiedad rural y urbana, los registros impositivos y de los gastos gubernamentales, los exámenes y las licencias de conducir, todo lo necesario para administrar una sociedad moderna”. Avnery reflexiona que “el verdadero propósito es destruir no sólo la Autoridad Palestina sino la propia sociedad palestina, hacerla retroceder de un golpe, de la etapa de un estado moderno en construcción a la sociedad primitiva del tiempo de la dominación turca”.

 Concluye este admirable intelectual, el primero en desafiar hace décadas la prohibición de reunirse con Arafat: “Caminé junto con un grupo de pacifistas israelíes desde la fosa colectiva en la playa de estacionamiento del hospital hasta las [entonces] sitiadas oficinas de Arafat. Llevábamos carteles en hebreo y encontramos mucha simpatía y ni ungesto de hostilidad. Aun en esta circunstancia, los palestinos conocen la diferencia entre el campo pacifista israelí y los responsables de este brutal ataque. En esto reside, tal vez, el único resplandor de esperanza”.                  (Horacio Verbitsky, Página12, 10/05/2002)

28/11/23

Los israelíes mataron al niño Thaer Abu Asab bajo tortura después de que él les preguntara si había un alto el fuego en Gaza. “Mandaron a un médico después de una hora y media cuando ya estaba muerto”

Sulaiman Ahmed @ShaykhSulaiman

ÚLTIMA HORA: EL NIÑO REHÉN ES LIBERADO PERO HABLA SOBRE ISRAELÍS QUE MATAN A OTROS NIÑOS REHENES

Los israelíes mataron a Thaer Abu Asab bajo tortura después de que él les preguntara si había un alto el fuego en Gaza. “Mandaron a un médico después de una hora y media cuando ya estaba muerto”.

https://twitter.com/i/status/1728854415690608833

( BREAKING: CHILD HOSTAGE IS RELEASED BUT SPEAKS OUT ABOUT ISRAELIS KILLING OTHER CHILD HOSTAGES Israelis killed Thaer Abu Asab under torture after he asked them if there was a ceasefire in Gaza. “They sent a doctor after an hour and a half when he was already dead.”)

26 nov. 2023 705,8 mil Reproducciones



12/11/23

Israel usa el hambre como arma de guerra contra los civiles de Gaza... Han sido destruidas de manera deliberada instalaciones esenciales para satisfacer las necesidades materiales básicas de la población y garantizar su supervivencia... El gobierno israelí mantiene el “bloqueo total” a Gaza, que incluye impedir la llegada de alimentos, agua y combustible, utilizando como herramienta de sometimiento las terribles condiciones de vida en la Franja, que han alcanzado niveles catastróficos

 "El gobierno israelí mantiene por quinta semana consecutiva el “bloqueo total” a Gaza, que incluye impedir la llegada de alimentos, agua y combustible, utilizando como herramienta de sometimiento las terribles condiciones de vida en la Franja, que han alcanzado niveles catastróficos.

 Israel controla tanto el espacio aéreo sobre la región como su costa, e impone restricciones a la ayuda humanitaria que ingresa por sus cruces fronterizos. Debido a estas medidas arbitrarias, la población civil gazatí está sufriendo una catástrofe humanitaria sin precedentes. El sistema sanitario se ha hundido, el sistema de transportes está interrumpido y los suministros de alimentos y agua se han cortado. 

Han sido destruidas de manera deliberada instalaciones esenciales para satisfacer las necesidades materiales básicas de la población y garantizar su supervivencia, como panaderías o negocios de venta de combustible. Tras los cortes en el suministro eléctrico, el único molino de trigo en la Franja ha dejado de funcionar.

Los intensos ataques aéreos israelíes provocaron cortes de electricidad que han afectado al suministro de alimentos. Se han perdido las cosechas en 15.000 granjas y 10.000 ganaderos han dejado de recibir alimentos adecuados, lo que está ocasionando la pérdida de muchos animales. Asimismo, Oxfam asegura que a varios cientos de personas que dependen de la pesca se les ha impedido el acceso al mar.

Además, Israel obstaculiza la llegada de ayuda humanitaria para rescatar a Gaza de la inminente catástrofe, empleando la hambruna como arma en su guerra contra civiles inocentes.

“Obtener agua y pan se ha convertido en parte del sufrimiento diario tras el ataque israelí”, dijo Ahmed Masoud, de 22 años, un desplazado en las escuelas de UNRWA, “hay cientos de personas esperando en fila durante horas para conseguir pan frente a las panaderías”. 

En esta situación de destrucción generalizada, inseguridad y escasez de combustible, el Programa Mundial de Alimentos estima que las existencias actuales de productos alimenticios básicos solo serán suficientes para no más de cuatro días antes de agotarse.

“El pan se ha encarecido y nos vemos obligados a subsistir: comemos lo justo para no morir de hambre y sobrevivir un día más. Los adultos podemos soportarlo, pero, ¿cómo va a padecer este sufrimiento un niño de dos años?”, se pregunta Medhat Jarada, de 48 años, residente de Gaza.

Las Naciones Unidas alertan de que solo el 2% de los alimentos que se envían a la Franja de Gaza han entrado desde que las fuerzas de ocupación iniciaron el asedio total. No se ha permitido la entrada de ningún producto alimenticio comercial. "                (Mahmoud Mushtaha   , Ciudad de Gaza , CTXT, 5/11/2023)

6/6/23

Haaretz publica la impactante cantidad de niños palestinos detenidos por Israel cada año: 1000 niños palestinos de Cisjordania y otros 1000 de Jerusalén Este... “Los métodos utilizados en estas operaciones son extremadamente dañinos para los niños y jóvenes, tanto física como mentalmente... “Tales métodos incluyen arrestos nocturnos, niños 'buscados' arrancados de sus camas; detenciones sin orden judicial ni justificación judicial; están esposados ​​y con los ojos vendados; los padres, familiares o abogados tienen prohibido acompañar a menores; también, palizas y amenazas y más, que causan en los niños dolor físico y angustia emocional. Experimentan una dura soledad, un gran miedo, una sensación de desorientación, humillación, impotencia y, a menudo, la sensación de que sus vidas están en peligro"

 "“Cada año, las fuerzas de seguridad israelíes arrestan alrededor de 1000 niños palestinos de Cisjordania y otros 1000 de Jerusalén Este. Los niños son sacados de las calles, de las escuelas y hasta de sus camas. 

Así Michael Fruchtmann en un durísimo j'accuse publicado por Haaretz titulado "¿Quién protegerá a los miles de niños palestinos detenidos por Israel?". Niños cazados “Los métodos utilizados en estas operaciones son extremadamente dañinos para los niños y jóvenes, tanto física como mentalmente. 

Y están prohibidos tanto por la ley israelí como por la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, que Israel ha ratificado”. “Tales métodos incluyen arrestos nocturnos, niños 'buscados' arrancados de sus camas; detenciones sin orden judicial ni justificación judicial; están esposados ​​y con los ojos vendados; los padres, familiares o abogados tienen prohibido acompañar a menores; también, palizas y amenazas y más, que causan en los niños dolor físico y angustia emocional. 

Experimentan una dura soledad, un gran miedo, una sensación de desorientación, humillación, impotencia y, a menudo, la sensación de que sus vidas están en peligro".  

La denuncia de Fruchtmann se extiende a un amplio espectro, constatando con agradecimiento cómo expertos israelíes en salud mental se han sumado a las protestas contra la reforma judicial de Netanyahu, argumentando que la reforma liberticida tendría un gran impacto en la salud mental de los ciudadanos.  

Rompe el muro del silencio 

Sin embargo, continúa Fruchtmann, “muchos expertos en salud mental aún dudan en protestar contra el impacto negativo en la salud mental de los grupos minoritarios causado por las políticas deliberadas de discriminación y privación de derechos. Permanecen en silencio a pesar del daño causado a millones de palestinos en Cisjordania por la negación de sus derechos personales y colectivos durante 56 años". 

 “El silencio” de estos “es particularmente alarmante ante los graves daños que sufren los niños palestinos. Estos niños viven sus vidas bajo la ocupación, sabiendo que en cualquier momento del día o de la noche pueden ser encarcelados”. Para concluir, Fruchtmann señala que dos ONG han hecho público un llamamiento de 300 expertos en salud mental para exigir "el fin de las durísimas detenciones de niños palestinos y el respeto del derecho a la dignidad, desde la infancia hasta la vejez, para todos, desde Jordania al mar Mediterráneo".  

Y finaliza esperando “que la publicación de este llamamiento sea aceptada por los miles de otros profesionales [del sector] que han protestado en los últimos meses. Con suerte, escucharán sus voces internas y aprovecharán su profesionalismo para alzar sus voces al unísono contra estas políticas dañinas para el alma”.  

El llamamiento de Fruchtmann puede parecer irónico, ciertamente lo es, pero si le hemos dado espacio es porque cierta buena voluntad, como se dijo una vez, puede ser de consuelo para aquellos que no se resignan a las distorsiones del mundo."               (L'Antidiplomatico, 31/05/23; traducción google)

25/1/23

Grupos de derechos humanos critican la inacción del fiscal de la Corte Penal Internacional en un año en el que más de 200 palestinos, entre ellos muchos niños, fueron asesinados en Cisjordania y la Franja de Gaza

 "Han pasado casi dos años desde que la Corte Penal Internacional (CPI) comenzó a investigar los crímenes de guerra cometidos en Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Oriental, y Gaza. Pero la CPI aún no ha dado pasos concretos para hacer avanzar la investigación.

Frustradas por el ritmo glacial de la investigación de la CPI y la falta de claridad sobre cómo y cuándo avanzará la investigación, tres organizaciones palestinas de derechos humanos emitieron el 6 de diciembre una declaración conjunta ante la Asamblea de Estados Partes en el Estatuto de Roma (órgano de gestión de la CPI), en la que afirmaban,

    "No hemos visto ningún paso concreto en esta investigación, ninguna acción por parte del Fiscal para romper el círculo vicioso de la impunidad. La situación sobre el terreno se deteriora año tras año, mes tras mes, día tras día. Sentimos que nos han dejado solos en nuestra lucha. Y las víctimas palestinas están perdiendo la esperanza".

La noticia inicial de la investigación de la CPI llegó el 3 de marzo de 2021, cuando Fatou Bensouda, entonces fiscal jefe de la CPI, anunció la apertura de una investigación formal sobre los crímenes de guerra cometidos en Cisjordania, incluido Jerusalén Este, y la Franja de Gaza, durante y desde la "Operación Borde Protector" de Israel de 2014, en la que murieron 2.251 palestinos.

Tras un examen preliminar de cinco años, Bensouda halló una base razonable para creer que las fuerzas israelíes habían cometido los crímenes de guerra de homicidio intencionado, lesiones graves causadas intencionadamente, uso desproporcionado de la fuerza y traslado de israelíes a territorio palestino.

Bensouda también determinó que había base razonable para investigar posibles crímenes de guerra cometidos por palestinos, como ataques intencionados contra civiles, utilización de civiles como escudos humanos y tortura y homicidio voluntario.

 Las tres organizaciones palestinas de derechos humanos que emitieron la declaración conjunta este mes para expresar su preocupación por la falta de avances en la investigación de la CPI son el Centro Palestino de Derechos Humanos (un grupo que protege los derechos humanos y promueve el Estado de derecho de acuerdo con las normas internacionales), el Centro Al-Mezan de Derechos Humanos (un grupo que protege los derechos humanos, especialmente los derechos económicos, sociales y culturales, en el territorio palestino ocupado) y Al-Haq (que documenta las violaciones de derechos humanos en el territorio palestino ocupado).

"En 2021, la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía se percibió como un gran avance", escribieron los grupos en su declaración conjunta. "Tras años de frustración, esperábamos que fuera el comienzo de una nueva era de rendición de cuentas por los graves crímenes cometidos en la Palestina ocupada".

 Sólo este año, añadieron los tres grupos, más de 200 palestinos, entre ellos muchos niños, fueron "asesinados por el régimen colonial de colonos de Israel en Cisjordania y la Franja de Gaza". También señalaron que la querida periodista palestina de Al-Jazeera Shireen Abu Akleh "fue asesinada a sangre fría por un francotirador israelí a plena luz del día" y que seis destacadas organizaciones palestinas de la sociedad civil, entre ellas Al-Haq, fueron clausuradas tras ser designadas falsamente como "organizaciones terroristas."

 A pesar de estos acontecimientos, escribieron las tres organizaciones, la Fiscalía de la CPI no ha emitido ni una sola declaración sobre Palestina. Contrastaron la inacción del fiscal de la CPI sobre Palestina con la situación de Ucrania, sobre la que la Fiscalía ha sido muy proactiva.

"También es crucial que se aplique el mismo nivel de atención, actividad y recursos a otras situaciones, incluida Palestina, para evitar percepciones de selectividad y politización", escribieron los grupos. "Las víctimas no deben competir por la justicia y el doble rasero no debe tener cabida en la justicia".

El 21 de noviembre, Bezalel Smotrich, jefe del partido de extrema derecha israelí Sionismo Religioso, calificó a las organizaciones palestinas de derechos humanos de amenaza existencial para Israel. Dijo que el gobierno israelí entrante debe tomar medidas legales y de seguridad contra ellas, incluyendo "confiscar sus fondos."

Carta abierta a Karim Khan

Fiscal de la CPI Karim Khan. (Tribunal Penal Internacional de la ONU para la ex Yugoslavia, CC BY 2.0, Wikimedia Commons)

Dos días después, 198 organizaciones palestinas, regionales e internacionales de la sociedad civil -entre ellas el Gremio Nacional de Abogados, el Centro de Derechos Constitucionales, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Asociación Internacional de Abogados Demócratas- escribieron una carta abierta al fiscal jefe de la CPI, Karim Khan, en la que denunciaban "las oportunidades perdidas de hacer declaraciones preventivas en el último año".

Las organizaciones citaron los homicidios de palestinos por parte de Israel "sin provocación clara", así como las redadas y agresiones contra fieles en la mezquita de Al Aqsa y Al Haram Al Sharif, en la Jerusalén Oriental ocupada.

Tres de las seis "organizaciones terroristas" designadas, señalaron las organizaciones de la sociedad civil, han estado proporcionando a la fiscalía de la CPI información sobre "presuntos delitos graves cometidos por ciudadanos israelíes dentro de la jurisdicción de la Corte".

Los grupos citaron la Convención sobre el Apartheid, que enumera como "acto inhumano" del apartheid la "persecución de organizaciones y personas privándolas de sus derechos y libertades fundamentales por oponerse al apartheid".

Las organizaciones de la sociedad civil escribieron al fiscal de la CPI: "Aunque la persecución de estas organizaciones por parte de Israel podría obstaculizar el trabajo de la CPI, no ha habido ninguna reacción pública por parte de su oficina". Las OSC instaron a la Fiscalía a:

   -Condenar públicamente y pedir a Israel que anule las designaciones terroristas;
   -Afirmar públicamente que la Fiscalía examinará los crímenes cometidos por Israel durante su ofensiva militar no provocada de agosto de 2022;
    -Agilizar urgentemente la investigación de la CPI sobre la situación de Palestina, incluidos los crímenes contra la humanidad de apartheid y persecución; y
    -Emitir declaraciones preventivas para disuadir a Israel de cometer crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.

El primer ministro designado, Benjamin Netanyahu, está formando "el gobierno de extrema derecha más radical de Israel hasta la fecha", escribió el martes la abogada Diana Buttu, ex asesora del equipo negociador de la Organización para la Liberación de Palestina, en un artículo de opinión publicado en The New York Times.

Es probable que el gobierno de Netanyahu se muestre receptivo a la sugerencia de Smotrich de perseguir a las organizaciones palestinas de derechos humanos incluso con más severidad que el gobierno anterior, que las calificó de "terroristas" y cerró sus oficinas.

 Presión de Washington

 Además, el principal facilitador de la ocupación ilegal israelí de territorio palestino, el gobierno de Estados Unidos -que proporciona anualmente a Israel 3.800 millones de dólares en ayuda militar- está ejerciendo presión implícitamente sobre Khan para que dé largas a la investigación de la CPI sobre los crímenes israelíes.

Cuando el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, visitó Jerusalén en julio, él y el primer ministro israelí, Yair Lapid, concluyeron un acuerdo en el que afirmaban que "continuarían trabajando juntos para combatir todos los esfuerzos... para señalar injustamente [a Israel] en cualquier foro, incluyendo las Naciones Unidas o la Corte Penal Internacional".

Aunque Estados Unidos se niega a adherirse a la CPI, ha intentado sistemáticamente socavarla, expresando "serias preocupaciones por los intentos de la CPI de ejercer su jurisdicción sobre personal israelí".

Pero el 15 de marzo, 100 senadores estadounidenses (a los que les cuesta ponerse de acuerdo en cualquier cosa) aprobaron por unanimidad la SR 546, que "anima a los Estados miembros a solicitar a la CPI o a otro tribunal internacional apropiado que tome las medidas oportunas para investigar los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad cometidos por las Fuerzas Armadas de Rusia".

Para los palestinos y sus aliados, la hipocresía estadounidense es palpable. Estados Unidos critica selectivamente a algunos países (como Rusia y China) por sus violaciones de derechos humanos, pero ignora señaladamente la ocupación ilegal por Israel de territorio palestino y su comisión de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad contra el pueblo palestino.

Quienes se oponen a los crímenes de Israel deben hacer constar su firme oposición a que Estados Unidos permita la opresión de los palestinos por parte de Israel, tanto a sus congresistas como a la Casa Blanca.

Mientras el gobierno estadounidense no reciba una respuesta significativa, seguirá facilitando la ocupación ilegal de Israel y violando los derechos humanos del pueblo palestino. La gente también puede unirse al movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones para poner fin al apoyo internacional a la opresión de los palestinos por Israel y presionar a Israel para que cumpla el derecho internacional."


(Marjorie Cohn es profesora emérita de la Facultad de Derecho Thomas Jefferson, ex presidenta del Gremio Nacional de Abogados. Consortium News, 16/12/22; traducción DEEPL)

22/11/22

Israel ha matado a 30 niños palestinos y ha detenido a más de 750 en lo que va de año

 

Fuentes: Agencia Wafa, Middle East Monitor [Imagen: Un niño es detenido por las fuerzas israelíes de ocupación en el pueblo de Kisan, cerca de Belén, en Cisjordania]

 "Con motivo del Día Internacional de la Infancia, el 20 de noviembre, la Sociedad de Prisioneros Palestinos (PPS) ha declarado que Israel ha detenido a más de 750 niños y menores palestinos desde el comienzo de este año, algunos de los cuales fueron heridos por disparos antes de ser detenidos.

Según los datos facilitados por esta organización humanitaria, 160 niños menores de 18 años están actualmente cumpliendo condenas en cárceles israelíes, entre ellos tres niñas, dos de ellas de 16 años y la tercera de 17, y cinco están en detención administrativa sin cargos ni juicio y sobre la base de pruebas secretas.

El PPS afirmó en su informe que la mayoría de los niños fueron sometidos a todo tipo de torturas físicas y psicológicas durante su detención, en violación de los acuerdos y convenios internacionales sobre los derechos del niño.

Este 20 de noviembre está prevista una audiencia en el tribunal israelí para Hussein Zubeidat, de 14 años, de la ciudad de Bani Naim, al este de la ciudad de Hebrón, en el sur de Cisjordania.

Zubeidat, estudiante de noveno grado, fue detenido cuando se encontraba cerca del asentamiento ilegal de Kiryat Arba, en la ciudad ocupada de Hebrón. Los soldados israelíes lo golpearon y lo despojaron de su ropa y publicaron fotos y un video del niño sin ropa.

ASESINATOS INTENCIONALES

Las fuerzas de ocupación israelíes han matado a 30 niños palestinos en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén desde el comienzo de 2022, informó el miércoles Defensa de los Niños Internacional-Palestina (DCI-Palestine). Según el grupo defesor de derechos humanos, once de los niños asesinados por los israelíes eran de Jenin.

«Todos los niños fueron asesinados tras recibir disparos con munición real en sus extremidades superiores», explicó DCI-Palestina. «Esto es una prueba de asesinato intencionado».

La organización señaló que los datos recogidos sobre el terreno muestran que las fuerzas de ocupación israelíes apuntan sistemáticamente a las partes superiores del cuerpo para matar o dejar a los niños con dolor permanente. «El uso de la fuerza letal fue la norma adoptada por las fuerzas de ocupación israelíes», añadió, especialmente durante la operación Wave Breaker lanzada el 31 de marzo en la Cisjordania ocupada, principalmente en la ciudad de Jenin.

DCI-Palestina pidió investigaciones «serias y transparentes» sobre el asesinato de los niños, y que el gobierno de ocupación israelí rinda cuentas.

«La falta de rendición de cuentas y de investigaciones, además de la impunidad, anima a las fuerzas de ocupación israelíes a llevar a cabo sus crímenes contra los niños palestinos», señaló DNI-Palestina, «incluyendo asesinatos, mutilaciones y detenciones».

El siguiente twist muestra a las fuerzas de ocupación israelíes llevándose a un niño de la escuela en Hebrón.

the never-ending torment of Palestinian children living under Israeli occupation.
📍Hebron Old City, a Palestinian student was taken from his school by a force of Israeli occupation soldiers pic.twitter.com/Sh3e7C4mSA— Jalal (@JalalAK_jojo) April 21, 2022

Las fuerzas de ocupación israelíes llevándose a un niño de la escuela en Hebrón (abril de 2021)

Palestinian children’s childhood under Israeli occupation !!

A Palestinian child was arrested by IOF in the village of Kisan, near Bethlehem in the occupied West Bank yesterday#PalestinianChildrenRightsSOS#ForeverPalestine #SahabatPalestina_ID pic.twitter.com/fnPsUD45c2— ғᴏʀᴇᴠᴇʀ ᴘᴀʟᴇsᴛɪɴᴇ (@PaLForever__06) June 27, 2022 "     
            (Rebelión, 21/11/22)