Después de aquel episodio de humillación le llevaron a Calatayud, donde le hicieron limpiar cuadras durante unos días. Después, junto a otros vecinos de Villarroya, le metieron otra vez en un camión que les condujo hacia las afueras, hasta el barranco de la Bartolina. Allí, fueron todos fusilados. En la documentación oficial de su defunción, consta como causa de la muerte “acción de guerra”.